feria de algeciras 2018

Adiós, aliños y castañuelas

  • El espectáculo pirotécnico pone el broche de oro a una feria con escasos incidentes

  • Los Palmeros cierra con jamón y queso para sus socios y la fiesta para muchos llega hasta el día

En pareja y de la mano. Con los más pequeños a hombros. Con los deseos de que junio de 2019 mantenga cerca del Real a sus más queridos. Algeciras presenció ayer el espectáculo pirotécnico que capitula sus siete días más especiales. La Pirotécnica Zaragozana realizó una sesión de alrededor de 20 minutos con la ayuda de la brigada de Feria y Fiestas.

La fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada y el grueso de algecireños amanecerá en Los Especiales con los dedos llenos de aceite. Algún desalmado hasta con la camisa salpicada de chocolate.

Al mediodía el parque feria Antonio Quintero estuvo tranquilo. Muchos vieron cómo Leo Messi y Cristiano eran apeados del Mundial en sus casas. Los que menos lo hiceron en casetas como Los Buyitas. La fase final de la copa del Mundo restó gente.

El fútbol no va con Los Palmeros. La caseta algecireña se llenó de socios y simpatizantes a los que la directiva agasajó con jamón y queso El Gazul. Chano preparó papas aliñás para todos, aunque Enrique Rodríguez puso en tela de juicio su autoría. Su mujer tuvo mucho que ver, apuntan fuentes cercanas al perol de aliño. La familia Ocaña Pérez almorzó en Los Camborios junto a Juan García y Eugenio del Río. Este último amenizó el almuerzo con unos repiques flamencos de primera. Del Río toca las castañuelas desde pequeño.

Trabajadores de la televisión pública de Algeciras desmontaron la caseta en la que han realizado programas en directo durante toda la semana. Hubo camiones distribuidores que recogieron excedentes de bebidas a media tarde. El ritmo de los restauradores aminoró y muchas cocinas no precisaron de encender la plancha.

El personal de chiqueros y corrales de Las Palomas optó por la emigración y comió solomillo en la Cañá de los Tomates. Pedro Ojeda Luque tutela la coordinación de su hijo al frente de los trabajadores pese a sus 73 años y su jubilación. Mantiene la misma vitalidad que cuando de un salto un Miura le rozó el pernil en los corrales. Ahí entendió que los de abajo a veces pueden hacer daño a los de arriba.

El paseo de caballos por el recinto ferial finalizó a las 18:00. Ramón Martínez se subió a lomos de Navegante al filo del mediodía. Monta un pura raza española de pelaje blanco y que tiene 15 años. Martínez conversaba en la puerta del Estribo con Gonzalo Bautista. "Los políticos no quieren caballos. La feria no está preparada para los caballistas. Los caballos se resbalan en el hormigón", denunció Bautista, propietario de Trepadora, de 9 años. Los equinos de Martínez y Bautista consumen alrededor de 120 kilos de pienso al mes y sus dueños los cepillan a diario. Tienen los dientes de anuncio.

El Partido Popular celebró su tradicional copa de Feria en La Bodeguita. A ella asistió el exdelegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, en calidad de líder de los populares gaditanos. Sanz se derritió en elogios al alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, y este le respondió de la misma guisa. Se acerca la primavera del 2019.

La feria se ha desarrollado sin incidencias fuera de las normales. Efectivos sanitarios, policiales y de Bomberos coinciden en la tranquilidad como adjetivo a la hora de calificar los sietes días de fiesta.

Los fuegos artificiales siempre son una buena excusa para mostrar la vena romántica. Un chico propuso presenciarlos desde las atracciones. Su pareja desechó la idea. Otros abandonaron el parque feria a las 23:00 y corrieron a San Bernabé y al Liang Shang Po. La noche prometía acabar tarde para otros. En la cola del taxi un joven enviaba un mensaje con sorna a su madre: "Mamá, no almuerzo en casa".

Las atracciones no cesaron en su actividad durante todo el día. Los jóvenes prefirieron cerrar la feria en los coches de choque.

Muchos se marcharon del recinto ferial nostálgicos. Con lágrimas en los ojos los más pequeños. Anoche inició la cuenta atrás para una nueva edición de la feria de Algeciras. Hubo quien restó los días en la calculadora de su smartphone. El cálculo llenó la pantalla de aceite. Y de chocolate en el caso de algunos desalmados.

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