Un mundo donde nada es lo que parece

Eliminar del rostro cualquier señal de cansancio, iluminar la mirada, afilar el mentón, borrar manchas, engordar unas piernas demasiado delgadas o estrechar una cintura demasiado ancha. El photoshop ofrece todas estas posibilidades… y muchas más. Por algo se trata del sistema informático más utilizado en la actualidad, idóneo para que, de una sólo sesión fotográfica, se obtengan los mejores resultados.

Y es que, ni operaciones, ni cremas, ni maquillajes son competidores para este programa tan extendido que rara es la publicación dedicada a la información social que no lo emplee. Así, famosas son las portadas de revistas como ¡Hola!, donde hemos podido comprobar que Isabel Preysler, por citar un ejemplo, puede perfectamente competir en la tersura de su piel con sus propias hijas. O cómo Sara Montiel, en la exclusiva de su boda con el cubano Toni Hernández, parecía casi más lozana que su mucho más joven marido.

Sin embargo los mayores expertos en la cuestión los encontramos, como casi siempre en lo que a la imagen se refiere, en Estados Unidos, país en el que saben sacar el máximo partido de estrellas como Eva Longoria quien, "desesperada" por lo poco prominente de sus curvas, decidió que, sin pasar por el quirófano, existía, tal y como atestiguan las imágenes, una fácil solución a sus problemas. Y así, con una silueta bastante más exuberante que la que ella en realidad posee, su pequeño cuerpo ha pasado a ser, gracias a las ventajas del universo virtual, uno de los más deseados del planeta.

Acostumbrada a la buena vida, a la cantante Beyoncé parece acumulársele algún kilito de más pero, por arte de magia, el "rollito de primavera" que luce cuando se sienta, desaparece. Igual que sucede con ese pecho que, de igual forma prodigiosa, vuelve a desafiar las leyes de la gravedad con sólo pasar sobre él el ratón el ordenador. Son las ventajas de encontrarnos ante un invento cuya traducción literal es "tienda de fotos" -bautizado incluso, durante su primer lanzamiento, como "taller fotográfico"-. Una aplicación que trabaja sobre un "lienzo" y que, con el paso del tiempo, ha ido mejorando y ampliando en servicios hasta tal punto que, al menos para las cámaras digitales, permite ya prescindir de los laboratorios donde se revelaban los clásicos carretes de antaño.

Y así, David Bisbal borra de un plumazo sus arrugas de expresión y elimina cualquier atisbo de cansancio en su piel, Penélope Cruz redondea su figura, Naomi Watts hace desaparecer todas las pecas de su escote; y Nicolette Sheridan y Britany Murphy renacen más esplendorosas bajo los efectos de una sencilla fórmula que, además, permite restaurar deterioros, transformar una foto en dibujo, corregir encuadres, perder o ganar colores… En conclusión, ahora que estamos en verano y que, con la ropa de baño, se disimulan menos nuestros defectos, no nos preocupemos: vivimos en un mundo donde nada es lo que parece.

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