Las artes marciales más animadas

  • 'Kung Fu Panda' es la gran apuesta de Dreamworks para este verano, un film de dibujos en la que se recuerdan los entrañables filmes de karatecas made in Hong Kong tan de moda hace unas décadas

China y su milenaria civilización están de moda. La inminencia de los Juegos Olímpicos, que tendrán lugar en la capital del Celeste Imperio, parece que ha aumentado el interés por la herencia del país asiático, que haciendo bueno el famoso dicho napoleónico, hace temblar el mundo con su despertar económico. Lo de la verdadera naturaleza del régimen de Pekín-Beijing lo dejaremos para otra ocasión.

Un tanto oportunistamente, Dreamworks, el estudio que Spielberg vendió hace ya unos años, pero reservándose el área de animación, presenta este verano olímpico su última obra del género de los dibujos animados, Kung Fu Panda, donde se recuperan las viejas películas de artes marciales en plan paródico. Esta resurrección de las patadas y los golpes con el canto de una mano, adecuadamente ambientado por chillidos variopintos, lleva tiempo produciéndose en el cine americano. Profesionales de Hong-Kong llevan tiempo dirigiéndose a Estados Unidos a dar su sello como directores (John Woo) o coreógrafos y diseñadores de peleas, como ocurrió en Matrix. Aunque las citas a este tipo de cine hechas por el extraño genio de Tarantino ha influido más que nada.

Kung Fu Panda sale del mismo laboratorio animado que produjo las tres entregas de Shrek y la más fallida Madagascar. Lo curioso es que el esbozo de la historia se tiró años en el estudio antes de que se le hiciera caso. Se fichó a dos guionistas, Jonathan Aibel y Glenn Berger, para que le dieran forma. Otra pareja fue elegida para dirigir, Mark Orborne y John Stevenson. El primero de ellos obtuvo una nominación al Oscar en 1998 por su corto animado More. En cuanto a Stevenson, es de la casa Dreamworks, pues entró en ella en 1999 y ha participado en la saga Shrek antes de que sus jefes confiasen en él para dirigir este proyecto. De hecho, trabajaba en la serie televisiva de animación antes del encargo, El padre de la novia. Como es ya norma en el cine actual de animación, Kung Fu Panda exigió el trabajo de 500 personas durante meses y meses en turnos que cubrían las 24 horas. Conscientes de que cada nuevo film de dibus tiene que superar al anterior, se centraron mucho en darle un aspecto visual bastante chino, dando verismo a ropas y escenarios. Como ejemplo de las dificultades a las que tuvieron que someterse se cuenta la creación de 2.300 espectadores para una de las escenas de los combates, las 6.019 plumas del Maestro Grulla o los 120 huesos de la dorsal de Víbora.

En el film original actores como Jack Black, Dustin Hoffman o Angelina Jolie ponen las voces a los personajes. En España parece haberse aplacado la moda de llamar a famosos para hacer lo propio y se ha confiado en actores de doblaje de toda la vida, con una excepción. Florentino Fernández, que ya posee experiencia en este sentido, dobla a Po, el protagonista. Éste es un oso panda que trabaja en el restaurante de la familia pero tiene una gran pasión, como son las artes marciales. Pero nadie le toma en serio dada su pereza natural. El valle donde vive está amenazado por un terrible enemigo. Una antigua profecía habla de que un elegido que llevará una marca será el que salve la situación. Al valle acuden maestros de artes marciales pero ninguno lleva la marca. Cuando Po aparezca en medio de la reunión, se descubre asombrado que él es el predestinado. Es entrenado en compañía de cinco grandes luchadores llamados los cinco furiosos, pero no será tan fácil como parecía.

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