Los toros criados en 'La Zorrera' de Medina permiten lucirse a los mozos

  • Las carreras más bonitas se dieron en la calle de la Estafeta al dividirse en dos la manada

Los toros de la ganadería asidonense de Cebada Gago protagonizaron ayer un encierro rápido y limpio, de 2 minutos y 22 segundos de duración, con menos corredores que el día anterior y un herido de un puntazo de asta de toro.

El segundo encierro de los Sanfermines se preveía difícil por la peligrosidad de los Cebada Gago, que tienen una media de dos corneados en cada carrera, aunque los astados gaditanos han cubierto los casi 850 metros del recorrido con limpieza y sin apenas lanzar derrotes hacia los mozos.

La manada ha salido de los corrales de Santo Domingo agrupada a gran velocidad, aunque instantes después dos de los Cebada Gago se han retrasado unos metros y han hecho algunos amagos de derrote hacia los laterales, sin alcanzar a los corredores.

A gran velocidad y de forma limpia los astados han pasado por la plaza del Ayuntamiento y Mercaderes donde se han producido las habituales caídas de mozos y uno de ellos ha recibido un varetazo de uno de los toros. También la curva de Mercaderes ha sido solventada por los astados de manera limpia aunque la manada se ha fragmentado en este tramo.

El hecho de que la manada se dividiera ha permitido en la calle Estafeta que los mozos hicieran bonitas carreras, aunque también se ha producido algún susto.

En Estafeta, donde un mozo ha sufrido una brecha en la cabeza y otro un pisotón de los toros, se ha registrado un pequeño montón de corredores, a los que ha pasado por encima uno de los astados.

Los momentos de mayor peligro de la carrera se han vivido en Telefónica, donde uno de los mozos ha recibido un puntazo en una pierna y otro de los corredores, un varetazo.

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