Hallan un patrón para alertar de la fuerza de un terremoto en su inicio

  • Un artículo publicado en 'Science' describe un estudio que permite calcular los grados que alcanzará un seísmo desde los primeros segundos para conocer su poder destructivo.

Un hombre señala un sismógrafo. Un hombre señala un sismógrafo.

Un hombre señala un sismógrafo. / EFE

Un trío de investigadores del Instituto de Tecnología de California ha encontrado evidencia que sugiere que podría ser posible calcular la fuerza de un terremoto durante su inicio. En su artículo publicado en la revista Science, el grupo describe su estudio de los terremotos de subducción y la aplicación del análisis de patrones para determinar el eventual poder destructivo del terremoto al desencadenarse.

Una cosa en que prácticamente todos los científicos están de acuerdo es que nadie ha descubierto una forma de predecir cuándo ocurrirán los terremotos destructivos. Por supuesto, se han hecho grandes progresos en la identificación de los lugares en riesgo, pero se ha avanzado poco en la determinación de cuándo se producirán.

Algunos lugares, como la ciudad de México, han instalado sistemas de advertencia de terremotos, pero sólo pueden detectar un terremoto en progreso a cierta distancia y, habitualmente, dan a la gente en áreas inminentemente impactadas unos segundos para reaccionar.

Uno de los problemas de estos sistemas de advertencia, por desgracia, es que no pueden decirle a la gente lo fuerte que será el terremoto, por lo que estos sistemas corren el riesgo de ser ignorados si son provocados por cada pequeño temblor.

En la nueva investigación, los autores informan que podría ser posible calcular una magnitud mínima de terremoto después de que el terremoto haya comenzado. Si el mínimo es pequeño, el sistema de alerta calcularía si es necesario o no activar una alarma. Por el contrario, un gran mínimo sugeriría un pico extremadamente destructivo.

Para conocer más sobre los factores que contribuyen al pico de un terremoto, los investigadores analizaron 116 de los terremotos más grandes ocurridos en los últimos 30 años.

Al hacerlo, informan, encontraron un patrón: el tamaño máximo de un terremoto que sigue creciendo en fuerza será por lo menos el doble de ese tamaño en su apogeo. Este patrón, encontraron los investigadores, demostró que debe ser posible calcular el tamaño mínimo de un terremoto mientras que está ganando fuerza.

Esto significa que si se detecta un terremoto, un dispositivo de monitoreo podría rastrear su fuerza y calcular el tamaño mínimo que estará en su pico, ofreciendo al menos algún grado de predicción temprana en cuanto a lo destructivo que podría ser.

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