Magna

La solemnidad y belleza del Santo Entierro cautivan en La Coronada

  • La lluvia impide la salida de la Magna y deja la resignación en los cofrades

Tristeza y resignación en los cofrades sanroqueños. La procesión más esperada y seguida de la Semana Santa sanroqueña, la Magna del Santo Entierro, tuvo que ser suspendida por la lluvia. Las previsiones no eran buenas desde hacía días, sin embargo, las precipitaciones habían dado alguna tregua durante la mañana por lo que el Consejo local de Hermandades y Cofradías había estado deliberando durante largas horas hasta pasadas las las tres de la tarde. A las cinco, el cielo estaba despejado, incluso hacía sol. La Plaza de la Iglesia comenzaba a llenarse de devotos, mientras que en la Plaza de Armas el ambiente era de gran bullicio y nerviosos, como cualquier año. Los costaleros de la primeras imágenes en desfilar, la Oración en el Huerto, Medinaceli y Humildad y Paciencia esperaban mientras se colocaban las medallas y se ajustaban los cíngulos.

A las 17:30 horas se abrieron las puertas de Santa María La Coronada. La expectación dio paso a la desilusión porque no salió ninguna imagen, sino los miembros del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, con su presidenta, Mercedes Caravaca al frente y acompañados por el párroco del templo, Juan Pedro Varo. Caravaca, con lágrimas en los ojos informó que la procesión Magna del Santo Entierro quedaba suspendida. Existía la probabilidad de lluvias y el patrimonio religioso del municipio, una gran parte procedente de Gibraltar es demasiado valioso para arriesgarlo con la lluvia. Y es que según la historia, San Roque surge de una procesión pero la de exiliados que tuvo que dejar su hogar al invasor. En aquella ocasión, hace más de 300 años se llevaron algunas de estas imágenes que se veneran cada Viernes Santo. Se barajaban dos alternativas: sacar las imágenes hasta el atrio mientras cada banda interpretaba marchas procesionales o abrir el templo para que todos los fieles pudieran ver las imágenes. Finalmente, se optó por esta última.

"Yo prefiero no salir porque nuestro patrimonio es muy grande y no podemos arriesgarlo", señalaba un costalero del Medinaceli.

"Habéis dado una lección de madurez. Habéis hecho lo que teníais que hacer", señalaba el ex presidente del Consejo y actual tesorero de la Hermandad de la Oración en el Huerto, Manuel Santana, mientras consolaba a Mercedes Caravaca y al resto de hermanos mayores que daban órdenes a los fiscales para que encendieran las candelería de las imágenes.

Mientras se preparaban, el altar de la iglesia estaba a rebosar de personas que llevaban muchos minutos esperando en la plaza y deseaba ver a sus imágenes. A las seis comenzó a llover y el consejo se felicitó por la decisión, al igual que el alcalde, Fernando Palma, y otros ediles del equipo de Gobierno, como José Cabrera, Ramón Ramírez y de la Corporación, como el socialista Juan Carlos Ruiz Boix, que permanecieron en el templo apoyando al Consejo. Finalmente, a las seis y media se abrió el templo y la gente entró en masa a contemplar las imágenes. Durante algunos minutos hubo atascos en la única entrada del templo, y es que eran muchísimas las personas que querían aprovechar para ver dentro las imágenes.

Los hermanos mayores, el párroco y el alcalde permanecieron en el altar mayor mientras los fieles realizaban fotos a los tronos. En algunos casos, sus costaleros no podían evitar la emoción. Es el caso de las cargadoras de la Virgen del Mayor Dolor y de la Merced. Al menos ellas pudieron salir el Lunes y el Martos Santo, no así otros pasos que sólo hacen el Viernes Santo, como ese el caso de la cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Amargura y la Antiquísima y Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Vera Cruz en el Calvario. El escuadrón de romanos ni siquiera se preparó para procesionar.

Hacía 15 años que no se suspendía la Magna de San Roque, también por la lluvia. En 2006 se intentó pero tampoco fue posible. En aquella ocasión salieron cinco imágenes que tuvieron que volver al templo apresuradamente. También, en 1996 se retrasó hasta pasadas las nueve de la noche cuando Tráfico Tarifa informó que se despejaba el cielo. "En un alarde de valor salimos y cuando entraba la Soledad caía una tromba de agua enorme", recordó Manuel Santana.

Declarada como de Interés Turístico Nacional de Andalucía, la Procesión Magna es una de las más destacables muestras de fervor de la provincia de Cádiz, que sirve de punto de encuentro para muchos sanroqueños que viven fuera de la ciudad. También es un foco de atracción de turistas, que disfrutan de un gran espectáculo y de la intensidad y solemnidad con las que se vive este día en San Roque.

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