Nazareno

Siete puñales clavados en el corazón de la Virgen

  • La hermandad luce el dorado de las puntas de los varales del paso del Cristo

La tristeza invadía ayer por la mañana a los integrantes de la Venerable Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de Los Dolores. Más nubes que claros y chaparrones sin preaviso mantuvieron al hermano mayor, Lucas Benítez, pendiente del teléfono sin que a la hora de cierre de esta publicación hubiera certeza sobre la siempre difícil decisión de salir a la calle con las previsiones meteorológicas en contra.

La conservación del patrimonio es la máxima que rige en estos casos. Más aún cuando el recorrido barreño es de tipo circular, con unas cuatro horas de duración estimada, sin que haya otras construcciones religiosas por el camino donde poder refugiarse en caso de aguacero.

Así las cosas, los hermanos acordaron por la mañana que, en caso de que la lluvia impidiera la salida prevista a las nueve de la noche, se efectuaría un traslado desde la ubicación del paso en el interior del templo de San Isidro hasta el sagrario donde reciben cultos durante el resto del año. Un año marcado por los preparativos en los que la hermandad tenía previsto lucir las nuevas puntas de los varales del paso del Cristo en dorado. Así mismo, la hermandad ha sumado a su patrimonio un nuevo corazón para la Virgen de Los Dolores que se distingue del actual (que aún lucía ayer la talla) por tener siete puñales atravesados en lugar de uno. Se trata de una pieza labrada en la orfebrería de Diego Martín de Málaga.

En cuanto a los preparativos del paso, el trabajo de las camaristas comenzó casi con la salida procesional del Miércoles Santo con la colocación de la flores. Por la mañana, numerosas personas se acercaron al templo para ver a las imágenes en todo su esplendor.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios