La Borriquita

Jesús del Amor se abre paso entre hojas de palma

  • Los más pequeños se suman al cortejo perfectamente ataviados de hebreos

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Domingo de Ramos de túnica blanca y capirote morado. Los niños del colegio Salesianos celebraron junto a sus familiares la entrada triunfal de Jesús del Amor en Jerusalén. Ayer, como siempre, la primera jornada de las procesiones vino marcada por el buen tiempo. Lució el sol, que era lo importante, y lo del viento resultó secundario.

A las cinco de la tarde se abrió la puerta del colegio Salesianos y la calle se inundó de gente, algunos con hojas de palma, que acudieron fieles a la primera cita de la semana.

La jornada se vivió de manera muy especial. Una hermandad que se fragua en un colegio tiene un buen caldo de cultivo, el mejor. Los hebreos,  perfectamente ataviados con una túnica blanca con la cruz de Santiago en el pecho y pañuelo a rayas fijado a la cabeza con un cordón, abrieron paso a las imágenes. Sobre todo eran niños pequeños, algunos tanto que incluso llevaban chupete. Ellos pudieron ser testigos de la salida procesional de la Fervorosa Hermandad  Salesiana. Tras ellos, cien nazarenos repartidos entre Jesús del Amor y María Santísima de la Alegría. Los alumnos salesianos incluidos los antiguos se volcaron un años más con La Borriquita. 120 costaleros se repartieron entre las dos imágenes, algunos de reserva, y todos fueron reconocidos con un aplauso en sendas salidas. La imagen de Jesús del Amor tallada en madera de cedro por el escultor sevillano Miguel Bejarano Moreno pisó la calle acompañada por la Banda de Música de Nuestra Señora del Rosario de Brenes, Sevilla. La maniobra de salida momentos después de María Santísima de la Alegría estuvo acompañada por el Himno de España interpretado por la Banda de Música Amando Herrero.

Tras la salida de la Virgen los miembros de la agrupación musical acompañaron a la imagen con unos sones que recibieron el aplauso de quienes reconocieron la belleza y de paso, que la banda es de Algeciras.

Los puntos de interés del recorrido se centraron en el barrio de San Isidro, el más histórico de Algeciras y donde las procesiones muestran su más bella estampa. Asimismo, otro momento de interés fue la estación de penitencia ante la Iglesia de Nuestra Señora de la Palma y cómo no, la recogida en el templo, la Parroquia María Auxiliadora.

Las hojas de palma y la gente ataviada de primavera dieron la bienvenida a La Borriquita. Una escena que se repite todos los años el Domingo de Ramos. El primer día de la Semana Santa ya ha pasado.  Del tiempo dependerá que la feligresía pueda celebrar la Semana de Pasión como se merece.

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