Permiso para no acudir a clase

  • La Consejería de Educación justificará las faltas por altas temperaturas

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Permiso para no acudir a clase

"Los niños acaban el cole el día 22", afirmaba una madre el pasado domingo a sabiendas de que solo quedaba una semana para tener a los pequeños de nuevo en casa. Sin embargo, desde hoy los alumnos están exentos de acudir a clase si las familias así lo estipulan y sus faltas estarán justificadas. Ante la gran ola de calor que está azotando a la Comunidad Autónoma, la consejería de Educación de la Junta de Andalucía informó ayer a los dirigentes de los diferentes centros andaluces de esta medida excepcional a la que se suma también una flexibilización del horario, siempre y cuando las familias estén de acuerdo y se ajusten a las horas de recogida impuestas por los centros.

La medida ha sido tomada, según expresó la Junta de Andalucía a través de un comunicado interno expuesto a través de la cuenta de , "a la vista de que la situación excepcional de ola de calor no remite e incluso pueden alcanzarse temperaturas más elevadas en los próximos días, teniendo en cuenta el sobrecalentamiento producido en los edificios escolares y con el fin de reforzar la adecuada atención al alumnado durante los días que faltan para la finalización del periodo lectivo ordinario en las presentes circunstancias".

La Federación Local de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Flampa) celebraba ayer esta noticia, aunque con precaución. Geli Sánchez, su presidenta, reconocía que se trata de una medida "acertada", siempre y cuando sea solo por la "urgencia". Es decir, a partir de ahora queda un largo proceso en el que se deben "adecuar" las condiciones de los aularios teniendo en cuenta "que estamos en Andalucía: es absurdo que haya más calefactores que aires acondicionados". No obstante, desde este organismo también se preguntan por alumnos cuyos padres y madres estén trabajando y no puedan quedarse en casa.

Al tratarse de una medida voluntaria no se conoce aún el alcance que podría tener, pero la noticia llega después de un principio de junio donde el ambiente ha estado caldeado. Las quejas en Jerez han sido constantes a todos los niveles por el calor sufrido: desde los colegios hasta la universidad han notado los problemas por la ausencia de refrigeración en sus edificios.

La pasada semana, el Ampa del colegio San José Obrero subió a su página de Facebook unas controvertidas fotos en las que se podía ver a los niños con abanicos en las aulas e incluso recibiendo las lecciones de la profesora en el patio del colegio, donde la temperatura era menor a la sombra de los árboles que dentro del aulario recién construido. El texto que acompañaba a las fotos exponía una queja por la situación en la que se encontraban las aulas del nuevo colegio: su localización no era la idónea -según afirman el sol no les da un respiro en todo el día- y cuentan con calefactores en todos los pasillos pero no así con aparatos de aire acondicionado. De esta forma, la asociación se preguntaba si aquellos que realizaron las obras sabían que en Jerez el calor hace acto de presencia la mayor parte del año, por lo que sería más lógico que la instalación hubiera sido la contraria. Desde esta asociación esgrimen que no quieren todas las clases con aire acondicionado, sino que se "adecue" la situación del nuevo aulario para soportar tan altas temperaturas. Hasta ayer, los pequeños acudieron a clase incluso con pequeños "ventiladores individuales y abanicos". Desde hoy ya pueden no acudir a clase con el permiso de sus tutores legales.

También hubo quejas en la universidad. Las redes sociales han echado humo por el asfixiante calor en la biblioteca del campus de Jerez. Los que allí estudian para los últimos exámenes de junio fueron los primeros en quejarse del calor: la biblioteca del campus jerezano de la UCA no disponía de aire acondicionado. El ente se apresuró para sacar un comunicado expresando los problemas que tenían en la maquinaria desde el pasado 2016 y afirmó que todo quedaría solucionado a mediados de este mes. Sin embargo, en la puerta de este recinto aún permanece una advertencia y desde la Universidad de Cádiz se informa de que funciona una máquina, "pendiente de incrementarse otro aparato próximamente".

Estas son solo algunas de las muestras locales de un problema que ha traído consigo más de una polémica. De hecho, la ya ex consejera de educación de la Junta de Andalucía, Adelaida de la Calle, llegó a señalar que no era "aconsejable" poner aires acondicionados en los centros. Afortunadamente, su sustituta en el cargo, Sonia Gaya emitió un comunicado el pasado viernes en el que se afirmaba: "La administración educativa mejorará la climatización y la sostenibilidad ambiental de los centros a través de la Estrategia Energética 2020 y de la Orden de Incentivos para la Construcción Sostenible".

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