José María Bohórquez ya tiene el tercer grado al alcance de la mano

  • El-ex toxicómano de El Puerto rehabilitado que cumple condena, a la espera de la decisión de Madrid

José María Bohórquez, el ex-toxicómano de El Puerto que una vez rehabilitado y con vivienda y trabajo fijo tuvo que ingresar en prisión por un antiguo delito el pasado mes de junio, está a punto de obtener el tercer grado penitenciario. Él mismo comunicó ayer por teléfono a su compañera, Lola Ortiz, que la junta de tratamiento del centro penitenciario de Puerto 2 había dado su visto bueno a la propuesta, aunque aún tendrá que esperar un poco para obtener finalmente este régimen ya que la solicitud tiene que venir aprobada desde Madrid por parte de la Dirección general de Instituciones Penitenciarias.

La decisión final, que permitiría a José Mari tener que regresar a la prisión únicamente para dormir, podría demorarse hasta finales de este mes o principios del próximo.

Uno de los requisitos que tendrá que cumplir José Mari en caso de obtener finalmente el tercer grado será llevar una pulsera electrónica que le permita estar localizado en todo momento. También necesitará tener un teléfono fijo en su domicilio, asunto para el que su compañera ya está realizando las gestiones oportunas ya que de momento, la vivienda municipal que se les había concedido no tiene ni siquiera luz, ya que el ingreso de José María Bohórquez en prisión se producía tan solo unos días después de que la empresa municipal de Vivienda de El Puerto les hubiera adjudicado esta casa.

Hay que recordar que tanto José Mari como su compañera Lola pasaron más de un año apostados día y noche a las puertas del Ayuntamiento portuense en demanda de una vivienda, consiguiéndola apenas unos días antes de que él tuviera que ingresar en Puerto 2 por un robo cometido en el año 2005, cuando aún estaba enganchado a las drogas.

Uno de los aspectos que más ha pesado a la hora de la evaluación por parte de la junta de tratamiento de la prisión ha sido el hecho de que José María tiene trabajo fijo en una empresa de limpieza de alcantarillado, de manera que si se le concede finalmente el tercer grado podrá acudir a cumplir con su trabajo y tan solo tendría que acudir a la prisión por las noches.

El pleno del Ayuntamiento portuense abordó el pasado 3 de julio en una propuesta secundada por todos los grupos municipales adherirse a la petición del tercer grado para José María, al que todos los concejales han visto durante meses a las puertas de la Casa Consistorial. La compañera de José Mari y el grupo municipal de Izquierda Unida, que lideró la propuesta que se llevó a pleno, han recibido en las últimas semanas múltiples muestras de adhesión a la obtención de un régimen penitenciario más flexible, teniendo en cuenta que se trata de una persona que ha dado claras muestras de estar rehabilitado y reinsertado en la sociedad.

Desde la prisión de Puerto 2, no obstante, no quisieron ayer lanzar las campanas al vuelo y recordaron que el expediente tiene que ser aprobado por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y que el trámite del expediente está aún en curso. Si las cosas van bien, dentro de unas semanas José María podría estar disfrutando de un régimen mucho más flexible que le permitirá conservar su trabajo y poder estrenar por fin su nueva vivienda junto a su compañera.

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