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Tribuna

Jesús JORDANO FRAGA

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Sevilla

El hundimiento del PP

El desmoronamiento del PP es, a mi juicio, irreversible. Pero no va a ser igual en todo el territorio nacional ni en todos los municipios. El escenario futuro no es bipartidista

El hundimiento del PP El hundimiento del PP

El hundimiento del PP / rosell

Desde hace unos años el rumbo del Partido Popular se dirige al declive a nivel nacional. Las últimas encuestas muestran una progresiva e imparable desafección de su electorado. Debe reflexionarse sobre las causas de esta desafección. Entiendo que este declive, en primer lugar, está conectado con la crisis de los partidos tradicionales que como en Italia o Francia se están desmoronando en beneficio del populismo hacia la izquierda o la derecha (Macron, Berlusconi, Giuseppe Grillo, etc). Los propios errores de una clase política europea anclada en viejas prácticas -financiación ilegal, corrupción- están pasando factura a la diestra y a la siniestra (el movimiento es simétrico PP-Cs, PSOE-Podemos. La nueva sociedad surgida de la crisis ha creado profundas desigualdades y brechas salariales que genera un ambiente de tolerancia cero rentabilizado por los populismos. En el caso de Partido Popular es claro que no han leído mensaje de los nuevos tiempos. Cuando no se comprende que Rajoy ("sé fuerte") o Cifuentes (apoyándose en actas falsas y sin mostrar ni trabajo ni correos que avalaran el máster) deberían haber dimitido en el minuto uno es claro que no se ha comprendido nada. El apoyo del partido a Cifuentes en su reunión de Sevilla pasará a formar parte de la antología de la miopía política. Personalmente he perdido la fe en la capacidad de regeneración de este partido salvo refundación radical inmediata que haga tabla rasa de Rajoy, Cospedal, Arenas, Rafel Hernando, Montoro Martínez Maillo, etc. Les recuerdo que se ha contemplado a Rato o Cifuentes como sus posibles esperanzas blancas. O que el PP ha puesto al frente de Madrid a Aguirre, solo desplazada en la habilidad de nombrar a cleptómanos (Granados/Ignacio González ) por Felipe González en la época de Roldán, Mariano Rubio, etc. Por cierto, esta incapacidad de regeneración es predicable del PSOE. Hoy hemos leído cómo se persigue al funcionario que denunció la trama andaluza del cartel del fuego.

Probablemente en las últimas elecciones generales muchos ciudadanos votaron al PP por miedo -pánico en mi caso- a que un partido de extrema izquierda y talante escasamente democrático pudiera ganar las elecciones. Pero la estrategia del mal menor no funciona eternamente sobre todo cuando aparece alguien mas dinámico (Ciudadanos) que no sólo pesca en los mayores de 65. Ciudadanos se beneficia de los errores de un PP grogui. Sólo errores de bulto de Rivera podrían cambiar la tendencia. Se me antoja que el oportunismo de Ciudadanos opera como un factor de ralentización del desmoronamiento. Oportunismo ha sido la postura de C's frente a la prisión permanente revisable -cambiando de opinión al calor de las encuestas- o ahora usando a Valls como ariete contra los compañeros de bloque. El candidato del bloque no lo puede decidir e imponer uno solo y reprochar al PSC que proteste frente a una OPA hostil.

En el plano de las consecuencias, desgraciadamente las páginas del futuro están en blanco y no somos la Pitonisa Lola Montero -aunque pongamos en este momento una vela negra a Rajoy-. El desmoronamiento del PP es, a mi juicio, irreversible. Pero no va ser igual en todo el territorio nacional ni en todos los municipios. El escenario futuro no es bipardista. Es obvio también que Galicia quedará fuera de la quema y que en el ámbito local van a existir núcleos de resistencia (Paco de la Torre en Málaga o Beltrán Pérez en Sevilla).También es obvio que Madrid y Valencia marcaran el principio del hundimiento.

Aunque PP y PSOE se lo han buscado, ver desaparecer la hegemonía de dos partidos dec entro que han conformado el éxito de la España postcontitucional produce cierto vértigo. Pero C's no es Podemos. Cree en el sistema constitucional y es un partido de centro. Entiendo que C's, que de momento carece de cadáveres en el armario, tiene la virtud de conectar con las amplias clases medias con iniciativas como la reducción del impuesto de sucesiones en Andalucía o medidas audaces a favor de la pequeña y mediana empresa. El dinamismo es el sello de C's. A mi juicio, aparte de su tacticismo ya denunciado padece de un cierto síndrome de Jiménez Losantos. Quien ha sido agredido de tal forma por el nacionalismo opera con rencor perpetuo. Y desde ese rencor no es posible preservar la necesaria concordia que requiere el Estado de la Autonomías diseñado en nuestra Constitución. Esperemos que el poder territorial (local, autonómico y estatal) centre a Ciudadanos y haga posible una política de pacto que sepa integrar la desafección. Los 180.000 batasunos o el 20% del voto independentista en Cataluña son irrecuperables. El reto es la seducción del resto y su integración en el apasionante proyecto de futuro que España y Europa representan como espacio de libertad y progreso.

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