Crónica Levantisca

Juan Manuel Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Sucia trinchera

El elemento más importante de una campaña electoral es la persuasión, y en las redes sólo hay hiperventilados

Apesar de que todos los argumentos en favor de la independencia de Cataluña se han revelado como una gran mentira, a pesar del patetismo de su líder fugado, de la improvisación y del bochorno, a pesar de las empresas huidas, del aumento del paro y de la inocuidad de un artículo 155, la tendencia de voto de los partidos separatistas apenas ha caído, es posible que pierdan la mayoría absoluta, pero el desgaste es mínimo si se considera que toda la falsedad ha quedado desnuda. ¿Cómo ocurre esto?

Los psicólogos de la información lo llaman disonancia cognitiva, también sesgo de información. En ambientes políticos muy emocionales, como el catalán, allí donde los elementos racionales han sido sustituidos por otros más temperamentales, tales como la fiebre identitaria, los atrincherados tienden a rechazar las informaciones que ponen en duda sus fuertes convicciones. No es nada nuevo, así se explica que haya gente que siga creyendo que la Tierra es plana, que la homeopatía cura o que Dios creó por separado a cada una de las especies.

Oirán que esta campaña electoral es la primera -otra vez, la primera- en el que será fundamental el papel de las redes sociales. Es una falsedad, las redes, es decir Facebook y Twitter, dos compañías privadas, un oligopolio de facto, se han convertido en un campo embarrado, sucio por el fango y por los excrementos de las bestias y de los humanos, donde las trincheras no cruzan mensajes, ni dialogan ni convencen: sólo intentan mentir al enemigo o retroalimentar sus relatos. No hay más.

El elemento más importante de toda campaña electoral, lo que marca el cambio, es la persuasión, se trata de convencer al moderado para que varía su posición, y eso no se consigue con las redes. No sé cuánto durará el papel o la radio, pero lo de la teclita es pura bazofia. Pudo valer, pero hoy sólo hay trincheras, gases tóxicos, gritos, insultos y mentiras. En todo caso, la red sirve para reforzar la creencia preexistente y el prejuicio, fortalecer a los creyentes, mantener juntos a los convencidos y a los hiperventilados de la causa.

La disonancia cognitiva provoca eso: la polarización de las ideas, la perseverancia en las creencias por imposibles que sean y la correlación ilusoria, que es dar por cierta las teorías conspiranóicas porque hay hechos que coinciden. Un ejemplo: como ya hay siete muertos entre los relacionados con el caso Gürtell, hay una mano negra. Lo dicen los independentistas. Lo mismo se podría decir del caso de los ERE.

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