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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Malas noticias de Londres

La metrópolis más amable, cívica y acogedora del mundo supera a Nueva York en asesinatos

El Londres victoriano era la metrópolis más grande del mundo. Su rapidísimo crecimiento juntaba lo mejor y lo peor de Inglaterra, de Europa y del mundo. Lo espléndido convivía con lo miserable, el lujo con la miseria, el imparable avance hacia la modernidad y la plena democracia con las más atroces formas de explotación, los nuevos barrios residenciales de las crecientes clases medias con intrincados callejones oscuros y sucios, el civismo con los más atroces crímenes.

A Dickens le gustaba pasear por los inframundos londinenses para ambientar sus novelas, pero tenía que ser escoltado por la nueva Policía metropolitana y por los modernos detectives vestidos de paisano, como su amigo Charles Field, que inspiró al inspector Bucket de Casa desolada, el primer detective de la literatura detectivesca inglesa. Él, su amigo Wilkie Collins, Stevenson, Conan Doyle, Sax Rohmer y muchos otros (aprovecho para recomendarles las recientes ediciones en Siruela de Detectives victorianas, Asesinato en el laberinto, El asesinato de Philp Trent y Los mejores casos de Max Carrados) hicieron las delicias de generaciones de lectores ambientando relatos terroríficos o policíacos en estos ambientes. Después de la literatura, el cine consagró los laberintos londinenses difuminados por la niebla en el escenario por excelencia de lo criminal y terrorífico. Allí nació el primer psycho-killer moderno mitificado por la prensa de masas, Jack el Destripador, que cometió sus horrendas fechorías en 1888.

Afortunadamente, a lo largo del siglo XX se convirtió en la metrópolis más amable, cívica y acogedora del mundo. Tuve la suerte de conocer ese Londres en mis primeros viajes de mochilero, a finales de los 60 y principios de los 70. Hoy es noticia, por desgracia, que desde que comenzó 2018 la mayor ciudad de Europa registra más asesinatos que Nueva York: 46 apuñalamientos, de los que 13 se han cometido en 19 días. Algo grave está pasando. La Policía apunta a bandas callejeras que usan las redes sociales para provocar peleas por el control del tráfico de drogas. Y lo peor es que se veía venir. En junio de 2017 las estadísticas reflejaban el mayor incremento anual de crímenes registrados en una década en Inglaterra. Y el pasado mes de enero se publicaba que Londres era la ciudad con mayor tasa de criminalidad del Reino Unido. Como los cangrejos vamos en no pocos frentes.

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