Una tragicomedia sobre la justicia... o su imposibilidad

  • Llega a España 'Una singularidad desnuda', la obra de Sergio de la Pava que ha causado sensación en EEUU

Sergio de la Pava (Nueva Jersey, 1971) está convencido de que la pena de muerte sigue contando con amplio respaldo social porque "la venganza es una forma de placer". El escritor estadounidense de ascendencia colombiana hace esta afirmación al hilo de su primera novela, Una singularidad desnuda, publicada en España por la editorial malagueña Pálido Fuego, una obra con la que el autor ha causado un gran revuelo en la escena literaria estadounidense tras haber recibido el Premio Pen a la mejor primera obra y el Believer Book Award, entre otros, y después de haber cautivado a la crítica, que lo ha comparado con Thomas Pynchon, David Foster Wallace y William Gaddis.

Una singularidad desnuda, entre otras cosas, es un alegato contra la pena de muerte, por lo que Sergio de la Pava sostiene que "ese placer vengativo" que proporciona tal castigo "es un placer ilegítimo y feo, y como todas las actividades basadas en la crueldad es un remedio que hace más daño que la enfermedad". De la Pava ejerce actualmente como abogado de oficio en el Tribunal Penal de Nueva York, una actividad que tiene contemplado abandonar a pesar del éxito literario obtenido: "Por una simple razón: la necesidad persiste y es la única otra actividad profesional que disfruto", dice.

Como sucede con muchas primeras obras, Una singularidad desnuda fue rechazada en Estados Unidos por docenas de editoriales, por lo que, al preguntarle si su próximo libro lo publicará con una de esas editoriales, contesta tajante: "No, que ni lo piensen".

Otra tesis de su novela es que la justicia no es igual para ricos que para pobres: "Porque para el pobre nada es igual, todo es injusto; es más, la injusticia es lo que le da raíz a la pobreza. Por esa razón, un pobre buscando justicia es como un paciente con cáncer de pulmón buscando una cura en los cigarrillos".

La perfección y la posibilidad de cometer un crimen perfecto es el otro tema central de su novela: "La perfección existe, claro, pero probablemente no se puede concentrar en algo limitado como un crimen o un juicio en la manera que uno puede, digamos, llenar un vaso con agua".

Algunas de las mejores páginas de su novela están dedicadas al boxeo y a la generación de boxeadores norteamericanos de los años 80, encabezada por el puertorriqueño Wilfred Benítez y con nombres míticos como Sugar Ray Leonard o Roberto Durán. Sobre los argumentos en contra de este deporte afirma: "Los que están en contra dirán que no debe continuar como deporte; estoy de acuerdo, la verdad es que nunca fue correctamente clasificado como deporte. El boxeo es una manera más honesta de vivir, así que, en vez de acabar con el boxeo, tal vez deberíamos pensar en cómo hacer el boxeo obligatorio para todo el mundo".

Sobre por qué ha elegido un personaje tan joven para encarnar a un protagonista tan maduro, valiente, desenvuelto y trabajador como el de su novela -un abogado de 24 años-, argumenta que "el ser humano tiene más capacidad para la rabia constructiva cuando es joven, y, por lo menos, eso es envidiable".

La única información que sobre Sergio de la Pava ofrecen las solapas de su libro es que "no vive en Brooklyn": "No me interesa ni cinco lo que le interesa o no le interesa al lector. Las palabras están en las páginas, que cada lector haga con ellas lo que quiera".

El editor y traductor de Una singularidad desnuda, José Luis Amores, dice que esta obra demuestra, "casi científicamente, que la mejor literatura no tiene por qué renunciar al difícil arte de suscitar un amplio abanico de emociones". Amores, que define la novela como "una obra maestra", explica por qué lo piensa: "La comparo por sus diálogos trepidantes con las mejores obras de William Gaddis; por sus atrevidas fantasías, con las novelas más aguerridas de Thomas Pynchon; por su articulación lingüística, con las obras más festivas de David Foster Wallace; y por su potencia narrativa, con la tradición de los maestros rusos".

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