Luis Felipe Blasco. Autor teatral

"La repercusión de la obra en mi carrera la podré evaluar a lo mejor en un año"

  • El algecireño acaba de estrenar con éxito la obra teatral 'El jurado' en Madrid. El mejor autor andaluz de 2014 se reivindica arropado por actores como Víctor Clavijo o Pepón Nieto.

Luis Felipe Blasco Vilches (Algeciras, 1977) se licenció en Filología Hispánica y hoy día es un dramaturgo de reconocido prestigio. El mejor autor andaluz de 2014 se enamoró de las artes escénicas en el Aula de Teatro de Algeciras y hoy en Madrid encamina sus pasos a la creación. El autor de la obra El jurado, dirigida por Andrés Lima, de la compañía Avanti Teatro y coproducción de 16 Escalones, atisba con emoción el futuro que le queda por venir.

-¿El jurado es un trampolín en su carrera, habida cuenta de su repercusión y su elenco? (Pepón Nieto, Víctor Clavijo, Isabel Ordaz, Cuca Escribano...)

-Supongo que la repercusión o lo importante que podrá ser eso en mi carrera lo podré evaluar a lo mejor dentro de un año. Estoy muy contento con el texto, el montaje y todo. Se estrenó en Fuenlabrada y estoy muy contento con el resultado. La recepción del público fue muy buena. Esto me hace tener muy buenas expectativas pero no pierdo la prudencia. Todo tiene pinta de que va a ir muy bien pero hay que ser prudente. Entre otras cosas no soy nada objetivo. Estoy entusiasmado y me encanta, así que puede que haya algún detalle que no esté valorando en su justa medida. Al público le ha gustado mucho, así que ya empiezo a tener algunos datos objetivos, pero es aún pronto para un veredicto.

-Como expresó su paisano Víctor Clavijo en redes sociales, ¿le gustaría que llegase al teatro Florida a Algeciras?

-Nos encantaría y en particular a Víctor y a mi que somos de Algeciras y que hemos coincidido en este montaje, pues nos gustaría mucho por varias razones. Primero porque sentirnos profetas en nuestra tierra siempre es agradable y de alguna manera me apetece celebrarlo, por ejemplo, con María Eugenia -directora del Aula Municipal de Teatro- y las demás personas que nos hemos formado en Algeciras y que nuestras primeras representaciones las hemos visto en la ciudad. Que seguramente la primera vez que hemos subido a un escenario ha sido en Algeciras y volvemos con una obra que está teniendo una importante repercusión nacional. A él y a mi nos haría mucha ilusión, es algo familiar, además hay gente muy próxima que no tiene todas las facilidades para desplazarse a otras ciudades para ver la función. Y me da pena que muy pocas obras mías hayan ido a Algeciras, de hecho desde hace muchos años no va ninguna. Me gustaría dejar constancia de mi agradecimiento a César Aldana de San Roque, que con El encuentro, que no pudo ir a Algeciras por circunstancias que se me escapan, hizo todo lo posible porque fuera a San Roque. Al final no pudo ir por problemas ajenos a la voluntad de todos, pero estoy muy agradecido porque la obra fuera al menos a la comarca.

-En esta obra se percibe un gran apoyo de compañías y productoras, ¿es algo normal en el mundo teatral?

-Tengo cierta idea de los laberintos que han tenido que recorrer pero no participo en la producción. No es fácil de conseguir, es complicadísimo. Armar la producción de El jurado ha sido muy difícil y han hecho grandes esfuerzos de imaginación.

-Debe sentirse también orgulloso del gran respaldo de intérpretes de primer nivel...

-Todos los actores que participan en El jurado tienen una trayectoria sólida y son muy respetados tanto por el público como por la crítica por la profesión y a día de hoy ninguno de ellos aceptaría un papel donde no creyera que va a estar bien y ninguno participaría en un proyecto que no crea que va a tener un mínimo de calidad porque es perjudicial para su carrera.

-¿Cuáles han sido sus hitos por el momento en su carrera?

-La trayectoria ha sido y está siendo muy lenta. Soy consciente de los escalones que tengo por delante, pero desde luego lo voy a intentar. Hay varias obras que en cierto sentido suponen un hito. La primera sería De la flor de los romances, una especie de cuentacuentos en verso que no se vendió todo lo bien que podría haberse vendido entre otras cosas por nuestra torpeza, porque no teníamos conciencia de lo que era el mercado y cometimos ciertos errores. Pero me supuso una madurez a muchos niveles. Otro hito fue La naranja completa, es una obra que empezó de una forma muy pequeña y no tenía expectativas y muy rápido empezó a representarse en salas que estaban bastante bien y ha tenido alrededor de 200 representaciones. Me abrió muchas puertas y esto lo he sentido de forma favorable posteriormente. Y la tercera es El encuentro, que es la primera que hice con Avanti Teatro, y fue una obra que me supuso algo importante y con la que gané el premio de mejor autor andaluz en 2014 y luego a nivel nacional tuvo cierta repercusión, fue muy bien recibida tanto por el público como por la crítica.

-Se siente autor, pero no sólo de teatro, ¿dónde más ha dejado aflorar su talento?

-En Globomedia estuve trabajando dos años en programas y luego otros dos años en 16 Escalones, donde he estado dos años trabajando con Manu Sánchez. Hacía guiones de las cosas que sucedían en el programa y parte del texto de El Rey Solo, su primer espectáculo.

-¿Disfruta más el drama, lo social, la comedia...?

-A estas altura creo que puedo hacerlo todo, aunque algunos temas me son más propios y tengo mayor facilidad. Escribo cosas de diversos géneros y en diversos medios. Casi todo lo que escribo suele tener dos ingredientes, uno es humor en mayor o menor medida y cierto contenido social. El jurado propiamente es un thriller, de hecho recuerda en cierta medida a Diez negritos -de Agatha Christie-, y sin embargo la gente se ríe mucho, entendiendo que no es una comedia. El trabajo lo afronto con mucho rigor, si no sucede el efecto que pretendo hay algo que no está bien hecho.

-¿Cuál fue su primer contacto con el teatro?

-Mi primer contacto medianamente en serio a nivel aficionado fue en el Aula de Teatro de Algeciras con María Eugenia Ferrera de Castro y José Luis Muñoz. Tenía 16 años y fui animado por un amigo. Desde entonces más o menos, aunque ha habido momentos en los que he estado un poco alejado, he estado vinculado al teatro.

-¿Qué recuerda de su época en el Aula de Teatro de Algeciras?

-De alguna manera quiero sentir que todavía es mi época, porque aunque mi contacto a día de hoy sea leve me siento vinculado y así lo puedo sentir y así supongo que lo sentirá María Eugenia y algunas personas de alrededor. Realmente aunque se me vienen a la cabeza algunas imágenes y anécdotas y situaciones concretas, a la hora de poder centrar todo en algo recuerdo las charlas y las situaciones más o menos cotidianas. Porque una cosa que me parece imprescindible es informar a las personas que no tienen contacto con el Aula de Teatro es que no son aulas para formar a profesionales del teatro, aunque con cierta frecuencia de ahí salgan muchos profesionales, son lugares donde se utiliza el teatro para formar a mejores personas o para que sean mejores de lo que ya lo son.

-¿Por qué optó por la Dramaturgia si empezó como actor?

-Con 16 años empecé a interpretar pero desde prácticamente el comienzo tenía claro que por mucho que me gustara actuar me gustaba más escribir. Empecé a actuar bastante pronto y estuve hasta aproximadamente los 26 años. Arranqué con las típicas cosas que puede escribir uno de niño o adolescente, a nivel muy aficionado.

-Prefería imaginar teatro a representarlo...

-Tienen que ver varias cosas. Primero hay una cosa que es más inconsciente y menos controlable, que es lo que se suele llamar vocación, que es una especie de deseo vehemente de hacer aquello que uno cree que va a hacer mejor. Y realmente hay un punto de me apetece más y no sé hasta qué punto soy capaz de racionalizarlo. No obstante hay ciertas cosas que sí sé racionalizar y es que el tipo de vida que me permite ser dramaturgo o escritor en términos generales va mucho más acorde con mi carácter. Trabajo muchísimo en mi casa y eso me gusta.

-¿Cuál ha sido su formación una vez tuvo claro que quería escribir teatro?

-Hay un poco de casual en todo el desarrollo de mi carrera profesional. Estudié Filología pero realmente cuando estaba en tercero de BUP estaba convencido de que estudiaría Sociología. Los criterios para ir tomando una decisión u otra eran mucho más superficiales. Luego me gustaba escribir y tenía cierta formación de teatro no adscrita en el Aula y nunca llegué a perder el contacto. Así un poco por la casualidad de escribir empecé a tener un poco más de éxito que en otras cosas.

-¿Qué edad tenía cuando se representó su primera obra?

-La primera que sea digna de mención fue Las orejas, que ganó el premio Federico García Lorca de la Universidad, en el 2002, y tendría entonces 24 años.

-¿Su necesidad de escribir ha ido acorde al teatro?

-He escrito muchas otras cosas, de hecho me dedico bastante a escribir videojuegos y contenidos para aplicación. La pregunta tiene un poco de trampa, no es exactamente una necesidad de escribir sino un gusto por inventarme cosas y la herramienta que mejor manejo son las palabras y dentro del ámbito lingüístico hay ciertos campos como puede ser el teatro y televisión. Al hacer este tipo de trabajos, como el teatro, tengo más satisfacción y por eso me mantengo aquí. Pero no es una necesidad como comer y beber, eso me parece una cursilada.

-¿De cara al futuro hay ya proyectos en marcha?

-Tengo dos proyectos concretos. Estoy trabajando en una adaptación de la pícara Justina, que se estrenará el 6 de octubre en Sevilla. Está colaborando con una compañía granadina de teatro haciendo la dramaturgia de un espectáculo, que aún no tiene fecha de estreno. Luego hay cosas menos concreto que le gustaría hacer y por ahora está estudiando.

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