El musical 'Mil y un sueños' derrocha talento e ilusión en el teatro Florida

  • El teatro algecireño recibe casi un lleno en el patio de butacas con la expectación de la participación del algecireño José Luis Lozano · Los problemas de sonido ensombrecen un gran trabajo del reparto

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El teatro Florida se imaginó anoche en la Gran Vía madrileña, pero realmente estaba en la avenida Agustín Bálsamo. El musical Mil y un sueños despertó gran expectación en Algeciras y se dejó notar con un patio de butacas prácticamente al completo, con un público de todas las edades. Un reclamo perfecto también era disfrutar del algecireño José Luis Lozano, una de las piezas claves del reparto de la producción de Benjamín Andrea y Energy Producciones.

La tecnología no pudo con el talento anoche, aunque sí con la realidad. El arranque del espectáculo auguró problemas técnicos desde el minuto uno. Sobre el escenario los jóvenes intérpretes, todoterrenos de las artes escénicas, supieron navegar con el viento en contra, lo cual sin dudar fue reconocido por el público que entre aplausos reconfortó el trabajo y las ganas que sobre el escenario fueron poniendo cada uno de los 21 personajes que subieron a las tablas del Florida.

Tras el susto inicial a causa del sonido, que rodeó principalmente a las escenas del personaje protagonista, Daniel, y su compañera, Andrea, se fue hilvanando la historia. Una cálida y divertida trama, aderezada con toques de drama a causa del eje central de la historia. Un sueño truncado por una grave enfermedad que no impiden que sus deseos sean volcados en otros. Un casting para un musical, el soñado por Daniel.

El sonido en directo también acompañó y le dio ritmo a las escenas. De una fría sala de hospital a un tablao flamenco. Una espectacular puesta en escena, coreografías bien marcadas y agilidad en el guión. Canciones de Alejandro Sanz, Sabina, Alaska, Fito o Serrat dieron un plus.

La tinerfeña Saray, que interpretaba a Mía -conocida por su paso por Operación Triunfo- llevó el timón del barco con su espectacular voz; los remos eran indiscutiblemente del chiclanero Javier Enzo, Josele, que fue arrancando las risas durante todo el musical, además de su portentosa voz y frescura sobre el escenario. El algecireño José Luis Lozano se llevó también grandes ovaciones, y no era para menos, se arrancó a cantar por Mecano, deslumbró con su peculiar interpretación de un gallego y mostró sus cualidades como galán atractivo.

El talento estuvo servido anoche, la ilusión, la energía, la sonrisa y la interpretación hicieron olvidar aquellos problemas que se escapan del trabajo del día a día de unos jóvenes que anoche devolvieron la ilusión por el musical a una ciudad ávida de espectáculos como éste. Con el inicio de la segunda parte del musical se solventaron parte de los problemas, pero no terminaron de desaparecer.

En la Gran Vía de Madrid un musical puede costar cinco veces más, lo cual merece mención por el despliegue que anoche hubo en la ciudad, y de Algeciras a Madrid, además, hay un largo camino. Pero con este talento y trabajo, sólo es cuestión de andarlo.

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