Cultura

El movimiento de la Negritud lleva sus versos a las calles de Tarifa

  • Dos actores afrodescendientes recitan poemas de Césaire durante el Festival de Cine

Silvia Albert y Marius Makon, ayer, durante el recital poético en el Miramar de Tarifa con la costa de África al fondo. Silvia Albert y Marius Makon, ayer, durante el recital poético en el Miramar de Tarifa con la costa de África al fondo.

Silvia Albert y Marius Makon, ayer, durante el recital poético en el Miramar de Tarifa con la costa de África al fondo. / e. s.

La literatura tomó el protagonismo en la jornada del martes en el Festival de Cine Africano de Tarifa. Las actividades de la sección Entre líneas comenzaron con una tertulia en torno a la figura del escritor Aimé Césaire en el hotel The Riad. Lourdes Rubiales, profesora de la Universidad de Cádiz especializada en literaturas de África, y Antonio Lozano, escritor tangerino residente en Canarias, analizaron la obra de Césaire, poeta, dramaturgo, ensayista y político de Martinica y uno de los fundadores del movimiento de la Negritud. Este movimiento literario se define como "la aceptación del simple hecho de ser negro y la recuperación del orgullo de ser africano", explicó Lozano. Estefanía Calcines, responsable de la mediateca de Casa África, moderó el coloquio.

Pero aún hubo más literatura. Los versos de los poetas resonaron luego en algunos de los rincones más bonitos del casco histórico de Tarifa. Más de medio centenar de personas acompañaron a los actores afrodescendientes Silvia Albert y a Marius Makon, que declamaron algunas de las poesías de Aimé Césaire y Shirley Campbell, escritora costarricense que escribe poesía de temática negra. El colofón del recorrido llegó en la plaza del Miramar, cuando Marius Makon recitó algunos versos de Césaire frente a una soleada e imponente vista de la costa de África.

Varios directores presentan sus obras participantes en la sección oficial

Los aplausos del público certificaron el éxito y la belleza de la experiencia. Mane Cisneros, directora del festival, aseguró que el año que viene volverá a repetirse.

En las salas de cine destacaron varias películas que fueron presentadas por sus directores. En el Teatro Alameda se proyectó un documental de estreno titulado Boxing Libreville procedente de Burundi. Este filme trata la historia de un joven boxeador que se entrena sin cesar durante el día y trabaja de vigilante en una discoteca por la noche mientras otra lucha sacude al país: las elecciones presidenciales. "¿Hay esperanza para una transición democrática?", es la pregunta que sugiere la película y que se hacen hoy muchos países africanos. El director del documental, Amédée Pacôme, compartió sus reflexiones sobre ésta y otras preguntas con el público.

También habló de su película el director tunecino Walid Mattar. Viento del norte cuenta dos historias paralelas que acaban por cruzarse. La primera arranca en el norte de Francia cuando la fábrica donde trabaja Hervé cierra para trasladarse a otro país. Él es el único trabajador que lo acepta porque ansía otro destino: convertirse en pescador y transmitir esta pasión a su hijo. La segunda arranca en las afueras de Túnez, donde instalan la fábrica. Foued, trabajador en paro, cree que trabajar en ella le permitirá ganar dinero para curar a su madre y, sobre todo, conquistar a la chica que ama.

Otro director que estuvo en la Iglesia de Santa María fue el argelino Fayçal Hammoum. Su película, Vote Off, es un documental estrenado en 2017 que empieza en Argel durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2014. La cinta recoge el retrato de los jóvenes de una generación que no supera los treinta años y que nunca ha votado. La película les da la palabra, les acompaña en sus vidas diarias y en sus trabajos. Hammoum trata el tema de una juventud llamada a construir el mundo de mañana pero que hoy se despreocupa de un acto democrático de gran envergadura: el voto.

Por la noche se proyectó la primera película del Mercado de Abastos. Se trataba de Touki Bouki, obra del senegalés Djibril Diop Mambéty y un clásico del cine africano. Touki Bouki cuenta la historia de una pareja de seres marginados que planean su huida a la Europa del progreso. Mory es un vaquero que conduce una moto decorada con cuernos de vaca y Anta, una estudiante. Ambos están hartos de Senegal y de África, por lo que sueñan con irse a París. Mory roba dinero y ropa a un rico homosexual que le lleva a su casa y por fin pueden comprar los pasajes de barco para irse a París.

La música sirvió al final de la jornada para animarse a bailar o imaginar nuevas historias. En esta ocasión los artistas Babacar y María pusieron el ritmo en el bar Taco Way con un concierto enmarcado en la programación de las Noches del Festival.

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