La linense Erika Leiva cumple un sueño de la mano de Rocío Jurado

  • La linense rendirá homenaje a la chipionera el 6 de septiembre subiendo por quinta vez al Maestranza Hará un recorrido musical por su vínculo con Sevilla

Dará voz a la más grande. La artista de La Línea Erika Leiva se subirá al escenario del Teatro Maestranza de Sevilla por quinta vez en su carrera profesional para recordar a Rocío Jurado. La cantante, finalista de la primera edición de Se llama copla, presentó ayer en rueda de prensa el espectáculo con el que se quiere homenajear a la chipionera en una ciudad como Sevilla que tanto supuso para la artista. Será el 6 de septiembre a las 20:30, en un concierto en solitario en el que estará acompañada por una orquesta compuesta por doce músicos bajo la dirección del director orquestal, Daniel Matas, junto a artistas invitados.

Se cumple el décimo aniversario del fallecimiento de Rocío Jurado y Leiva será la voz de su homenaje. Ya cantó en Chipiona en una exaltación que se hizo en su recuerdo. Entre el repertorio de canciones hay títulos como Paloma Blanca, Como una ola, Se nos rompió el amor, Mi amante amigo, Sevilla, Que no daría yo o Tengo miedo. "Todas las canciones tienen conexión de alguna manera con la cuidad de Sevilla. De ahí el título del espectáculo Sevilla siente a Rocío", reconocía Leiva en una entrevista previa a la rueda de prensa.

Entre los artistas invitados sí pudo desvelar el nombre de Manuel Lombo, con el que hará un dúo y quizás alguna otra sorpresa, aunque para eso querría que fueran tres. Por cuestiones de agenda el homenaje no ha podido ser el mismo día de su muerte, el 1 de junio, pero servirá no obstante como antesala de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

Leiva lo tiene claro, es un mito Rocío Jurado: "Para mí ella es la voz del milenio. Tuve la suerte de estar con ella y cantarle en la Línea tan solo unos meses antes de morir, creo que fue su última aparición en publico y acudió a la escuela amigos de la copla de La Línea para recibir un homenaje".

La participación de la coplera linense en la exaltación de la chipionera fue uno de los momentos que más han marcado su carrera. "Cantar a Rocío Jurado en su Chipiona no es tarea fácil. Fue uno de mis conciertos inolvidables en el que recibí el apoyo y aplauso de todos los chipioneros y amantes de Rocío". Sobre el legado que ha dejado considera que lo importante es seguir recordándola a través de sus canciones, así su nombre no será olvidado nunca. "Creo que no se han cumplido diez años sin Rocío Jurado sino diez años con ella, porque sus canciones no dejan de sonar".

Reconoce que le gustaría que tras el homenaje en Sevilla el material no se perdiera, "lo conservaría como un tesoro", ya que "no todos los días se puede cantar en un Teatro Maestranza rodeada de tantos grandes músicos".

Han pasado ocho años desde que quedó finalista de la primera edición de Se llama Copla y Erika Leiva puede decir que se ha convertido en una de las mejores cantantes del panorama musical español. Nació en Tarragona por circunstancias de la vida en 1984. Su familia se encontraba allí por motivos laborales, por lo que seis meses después volvieron a La Línea. A los 12 años le dijo a su madre que además de bailar también quería cantar y en 2008 quedó tercera en el citado concurso televisivo.

Grabó su trabajo discográfico Grande, muy grande y luego entró a formar parte de un elenco de magníficos artistas en el espectáculo Apoteosis, dirigido y producido por José Luis Moreno. En el 2013 se estrenó en el Teatro Maestranza de Sevilla con Tu no te has ido, recordando a Marifé, compuesto por ella junto a Joana Jiménez y Antonio Cortés. En 2014 presentó su espectáculo Señorío, en el Lope de Vega de Sevilla, con gran éxito. Siguió en 2015 recorriendo España y actualmente, en 2016, está inmersa en la preparación de su nuevo trabajo discográfico, en concreto su tercer disco, que será junto a la compañía Fodsrecords, con la que le vincula para la grabación de cinco discos.

Echando la vista atrás se descubre un largo recorrido e intenso, lleno de esfuerzo. Leiva sabe que por delante le queda trabajar, se considera una persona normal cuando se baja del escenario, su trampolín en el que se transforma. Ella misma reconoce que "el artista nunca debe creer en la perfección, si el artista cree que ya lo ha hecho todo, ya está acabado. Tiene que estar en continua evolución, siempre pongo el ejemplo de Miguel Poveda. Su voz hace diez años y no tiene nada que ver con la de ahora, para mí es mucho mejor, seguro que se le preguntas a él y dirá que le queda mucho por aprender". "El artista nunca debe ponerse una meta es un camino muy largo".

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