La garantía de John Le Carré

No es habitual que las páginas de un libro mantengan la esencia en su traslación al cine, un privilegio del que John Le Carré casi siempre ha disfrutado gracias a cintas como El espía que surgió del frío, El jardinero fiel y, ahora, El topo, con la que el actor Gary Oldman aspira al Oscar. ¿Qué tiene Le Carré para que, mientras otros escritores como Gabriel García Márquez han visto masacradas obras como El amor en tiempos de cólera, mantenga un nivel tan alto en sus experiencias cinematográficas? Será lo agradecido del espionaje, la vigencia de la Guerra Fría o el ritmo casi cinematográfico de sus novelas, pero El topo vuelve a ser señalada como uno de los títulos del año.

Recibida calurosamente en la Mostra de Venecia, dirigida por un maestro de la sutileza como es el sueco Thomas Alfredson (Déjame entrar; la original) y protagonizada por Gary Oldman, Colin Firth y John Hurt, El topo llegará por fin a España el próximo día 23. El libro, de 1979, había tenido una adaptación televisiva protagonizada por Alec Guinness, pero la vuelta de tuerca que le da Alfredson busca contención, tiene una influencia más pictórica o musical que literaria y profundiza en el subtexto antes que en la trama fáctica, protagonizada por uno de los agentes recurrentes del autor, George Smiley.

El sastre de Panamá, otra de las adaptaciones al cine de una obra del inglés, él mismo un antiguo espía, no se cuenta entre sus adaptaciones mejor recibidas. En otro extremo se encuentra la traslación fidelísima que Martin Ritt realizó de El espía que surgió del frío, considerada unánimemente un clásico del cine, apoyada en la soberbia interpretación de Richard Burton y a pesar de que dejó transcurrir sólo dos años entre la publicación y el estreno, que tuvo lugar en 1965.

Un año después, otro director de renombre, Sidney Lumet, contaba con James Mason como el agente Smiley y, adaptando su primera novela, Llamada para un muerto, logró el éxito en Reino Unido, aunque la buena racha se rompió con la olvidable El espejo de los espías, protagonizada por un joven Anthony Hopkins. La chica del tambor, con Diane Keaton y dirigida por George Roy Hill, y La casa Rusia, con Sean Connery y Michelle Pfeiffer y guión de Tom Stoppard, mantuvieron un nivel digno que volvió a subir a la excelencia con El jardinero fiel, de Fernando Meirelles. Por ello, no es de extrañar que ya esté en marcha una nueva adaptación, también de una novela publicada en el siglo XXI, El hombre más buscado, que todavía no tiene reparto pero sí director: Anton Corbijn.

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