Cultura

Un fragmento de calendario romano en el Museo de Cádiz

  • La pieza, la segunda hallada en España, se custodiaba en los fondos del centro desde su hallazgo en la excavación de la antigua Comandancia de la Guardia Civil

Fragmento de calendario romano expuesto en el Museo de Cádiz, junto con una lámina que clarifica su inscripción. Fragmento de calendario romano expuesto en el Museo de Cádiz, junto con una lámina que clarifica su inscripción.

Fragmento de calendario romano expuesto en el Museo de Cádiz, junto con una lámina que clarifica su inscripción.

Entre las cerámicas y ajuares de la decena de enterramientos romanos ( mediados del siglo I a.C. y mediados del siglo I d.C.) y los objetos encontrados en la fosa con desechos de una posible factoría vinculada a la pesca, que aparecieron en en las excavaciones realizadas en el solar de la antigua Comandancia de la Guardia Civil (avenida San Severiano) en el año 2014, se encontró una pequeña y enigmática pieza. Un trozo de historia que unos años después llegó a los depósitos del Museo de Cádiz sin ser identificado pero que hoy se revela como una hallazgo único y singular ya que se trata de un fragmento de un calendario romano (fasti), el segundo hallado en España.

La delegación de Cultura de la Junta de Andalucía confirma "la importancia" de la pieza que ha sido identificada "gracias al trabajo en cómun del personal técnico del Museo de Cádiz y un grupo de investigación de la Universidad de Alcalá de Henares, que está estudiando las inscripciones romanas para actualizar el C.I.L. (Corpus Inscriptionum Latinarum)", detallan desde Cultura sobre esta investación liderada por la especialista Helena Rivero.

La relevancia de este fragmento de calendario que ingresó en el museo de la plaza de Mina el año pasado y que fue hallado en 2014 en la avenida de San Severiano -en los trabajos que surgieron en el solar de la antigua Comandancia de la Guardia Civil durante un obra de Procasa- reside en su singularidad pues es el segundo de estas características encontrado en el país ya que, hasta ahora, sólo se tenía conocimiento de otro calendario aparecido en Écija y que se conserva en el Museo Histórico Municipal de la localidad sevillana. "Esto hace que la pieza cobre gran importancia posibilitando un mayor conocimiento sobre la ciudad de Gades en época augustea", aseveran desde la delegación de Cultura.

Concretamente, el trozo de calendario que custodia el Museo de Cádiz, y que tras su identificación se ha expuesto para que lo pueda ver el público, pertenece al mes de julio.

Realmente, el calendario romano era un instrumento para regular la vida política y religiosa, más que para medir el paso del tiempo. Constaba, en un principio, de diez meses, la mitad de 31 días y la otra mitad de 29 días, como el ciclo lunar.

Los nombres de los meses derivaban del nombre de la divinidad o la persona a quien estaban dedicados, así por ejemplo el primer mes, que era Marzo, estaba dedicado al dios Marte. Junio a Juno y el sexto mes, Agosto, estaba dedicada al emperador Augusto. Otros nombres de meses se correspondían con el lugar y orden que ocupaban en el calendario, así Septiembre era el séptimo, Octubre el octavo o Diciembre el décimo.

Las abreviaturas que se usaban aludían a las KAL(endas), ID(us), PRID(ie), A(nte), D(iem) y NON(a). De esta forma, las Kalendas eran el primer día del mes, las Nonas eran el día 5 (excepto en marzo, mayo, julio y octubre que eran el día 7) y los Idus eran el día 13 (excepto en marzo, mayo, julio y octubre, que eran el día 15).

Además, estos calendarios se escribían sobre placas de mármol o se pintaban en las paredes y se exponían en el foro para que todo el mundo pudiera verlos.

De esta forma, los investigadores han podido saber que el fragmento de calendario de Gades pertenece al mes de julio ya que la primera línea alude al nombre del magistrado de la ciudad y la segunda a las kalendas de julio. Las demás letras indican los usos a los que se destinaba cada día.

La F indicaba que era día fasto, es decir, que se podían hacer actividades públicas, negocios o asambleas. La N señalaba que era día nefasto, es decir que estaban prohibidas esas actividades y la C que era un día comicial en que se llevaban a cabo reuniones o comicios. Además de estas letras se inscribían otras desde la A a la H, en series consecutivas.

Algunos de estos códigos se pueden observar perfectamente en la pieza que desde el pasado 24 de abril se expone en la sala dedicada a Roma en el Museo de Cádiz. Su exposición pública forma parte del ciclo Museo Oculto, con el que el centro provincial muestra a los visitantes temporalmente las piezas conservadas en sus almacenes. Pero, dada la importancia de este fragmento de calendario, tras su estancia en el ciclo Museo Oculto, que tendrá lugar hasta el 24 de junio, la pieza pasará a formar parte de la colección permanente.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios