La espuma de los días

El interés editorial por la figura de Boris Vian, uno de los grandes de lo que llamaríamos la segunda era del jazz -que tuvo como centro no la Nueva Orleans en que se oyeron por primera vez sus notas sincopadas ni tampoco el Harlem neoyorquino desde el que se exportó al resto del mundo, sino el sólo relativamente deprimido París de las cavas existencialistas- queda de manifiesto en un puñado de libros que en los últimos años nos han acercado algo de su genio multiforme: la preciosa edición de No me gustaría palmarla (Demipage) publicada con ocasión del cincuentenario de la muerte de Vian en 2009, los Escritos de jazz (BackList) que recopilaron sus mordaces críticas sobre discos o intérpretes, o el chispeante Manual de Saint-Germain-des-Prés (Gallo Nero) donde el autor de La espuma de los días recreaba la mitificada geografía del barrio parisino por los años de la posguerra, en los que Vian oficiaba como uno de los sumos hacedores de una atmósfera en la que se mezclaban los sonidos afroamericanos, las consignas de la militancia y el rumor de las conversaciones en los cafés atestados de humo.

Publicado por la estupenda colección de novela gráfica de Impedimenta, en la que han aparecido entregas dedicadas a Thoreau y Virginia Woolf, Piscina Molitor narra la "vida swing" de Boris Vian de una manera sumamente delicada que huye de la linealidad para ofrecer un verdadero poema en imágenes, obra de los ilustradores Cailleaux y Bourhis. Los dibujos son espléndidos, en una línea clara de trazo elegante y matices expresionistas, con viñetas exquisitamente compuestas que en ocasiones reproducen los pensamientos no dichos, pero tal vez lo mejor del volumen sea un relato que no cuenta el itinerario de Vian, sino más bien lo alude, a través de una serie de episodios que comienza en vísperas del final y avanza después como a fogonazos, de un modo elíptico que buscando la complicidad de los connoiseurs no dejará de estimular el interés de los neófitos. Tanto los dibujos como el relato expresan muy bien la melancolía de Vian, relacionada con su enfermedad pero también con su carácter, en el que convivían la jovialidad y el desparpajo con una conciencia de finitud sin la que no puede entenderse una trayectoria libérrima que es también profundamente conmovedora.

Christian Cailleaux / Hervé Bourhis. Trad. Laura Salas. Impedimenta. Madrid, 2013. 72 páginas. 19 euros

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