'El escritor' se impone en los Premios del Cine Europeo con seis galardones

  • Roman Polanski, que no pudo acudir a la gala por sus problemas con la Justicia, agradeció su triunfo por videoconferencia · 'Celda 211', candidata al mejor actor y al mejor guión, no consiguió ninguna estatuilla

La película de Roman Polanski El escritor se coronó ayer como gran vencedora de los Premios del Cine Europeo 2010 al conseguir seis galardones, alguno de los cuales el realizador agradeció en videoconferencia en una gala en la que el cine español se fue de vacío. Mejor película, mejor director, mejor guión (escrito junto a Robert Harris), mejor actor (para Ewan McGregor), mejor banda sonora (para Alexandre Desplat) y mejor dirección artística (para Albrecht Konrad) fueron las categorías en las que se impuso El escritor.

Debido al juicio que desde 1978 tiene pendiente en Los Ángeles por cargos de abuso sexual y al acuerdo de extradición existente entre Estonia y Estados Unidos, Roman Polanski no pudo acudir anoche a Tallin para presenciar la victoria absoluta de su última película. Vestido con camiseta y desde una cámara web, Polanski resaltó que la película cuenta "con equipo netamente europeo" y lamentó "no poder estar en Tallin para recoger estos premios". La ausencia de todos y cada uno de los premiados por su cinta causó que la ceremonia resultara un tanto desangelada.

Seis premios de siete candidaturas que dejaron poco espacio a otras películas y ninguno al cine español, aunque sí al documental en castellano dirigido por el chileno Patricio Guzmán Nostalgia de la luz, que entraba en concurso por su capital franco-alemán. Ni Celda 211 (nominada al mejor guión y al mejor actor, Luis Tosar), ni Planet 51 (como mejor película de animación), ni Io,Don Giovanni (como mejor dirección artística) lograron premio, aunque más flagrante fue la ausencia de Luis García Berlanga en la lista de grandes pérdidas del cine europeo en el último año.

El galardón a la mejor actriz fue para la francesa Sylvie Testud, por su interpretación de una mujer que se abre a la posibilidad de un milagro para su enfermedad en Lourdes, y la otra favorita, Lebanon, de Samuel Maoz, tuvo que conformarse con el premio Carlo di Palma a la mejor fotografía, y premio Fipresci de la prensa internacional.

Carlos, del francés Olivier Assayas, recibió el galardón al mejor montaje, y la mejor película de animación fue la franco-británica The Illusionist.

La gala del cine europeo entregó también premios de honor para el compositor libanés afincado en Francia Gabriel Yared, por su aportación al cine con bandas sonoras tan conocidas como la de El paciente inglés, y para el actor suizo Bruno Ganz, por toda su carrera. "Me siento orgulloso de mi trabajo en dos tercios de mi filmografía", aseguró el intérprete, conocido por Cielo sobre Berlín y El hundimiento, que exhibió cierta modestia al reconocer que no es "de esos actores que revisan todo el rato sus películas. Hay algunas que no soportan bien el paso del tiempo y otras que se convierten en otra cosa", dijo. Y para él, la cinta de Wenders en la que interpretaba al ángel Damiel, supone ante todo "un documental sobre el Berlín de antes de la unificación". Ganz fue muy crítico con el teatro alemán. "No quiero volver porque el lenguaje alemán en el teatro ha ido hacia una dirección que no me gusta. Sólo hay bromas y están manejando conceptos que no sé ni qué son. No quiero formar parte de eso".

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