"Las editoriales empiezan a darse cuenta del valor de las historias de sentimientos"

  • Alejandro Palomas, finalista del Ciudad de Torrevieja, narra la reconciliación de una familia en 'El secreto de los Hoffman'

El barcelonés Alejandro Palomas quedó finalista del Premio Ciudad de Torrevieja con El secreto de los Hoffman (Plaza Janés), retrato de una familia que, tras la muerte de uno de los integrantes, consigue en los días de duelo cerrar las heridas de un pasado marcado hasta entonces por la incomunicación. El regreso del abuelo del clan, Rodolfo, un célebre cantante que huyó a Buenos Aires, favorecerá un reencuentro en el que los personajes afrontarán viejos fantasmas y recobrarán un afecto que hasta entonces parecía perdido. El autor asegura, sobre la visión esperanzada de las relaciones humanas que arroja, que "supongo que con esta obra invoco que haya algo más de entendimiento y de sinceridad".

En El secreto de los Hoffman, Palomas ahonda en la psicología de sus protagonistas, seres esquivos con temor a enfrentarse a sus propios deseos y el mismo pánico a pedir ayuda a los demás. "Están acostumbrados a sobrevivir utilizando los recursos que tienen, pero a partir de una situación particular se darán cuenta de que pueden confiar en el otro", argumenta el escritor. En ese proceso de transformación jugarán un papel decisivo confesiones escondidas con celo "porque cuando dices una verdad en alto ya no hay vuelta atrás".

Palomas cree que la apuesta de la editorial por su novela en el Premio Ciudad de Torrevieja quizás apunte un nuevo interés por los relatos introspectivos. "Tal vez se están dando cuenta de que hay un cambio, cierto giro hacia las historias de sentimientos. Me alegra muchísimo ser el primero, abrir una puerta para los que escriben propuestas similares", opina el narrador catalán. Por el momento, sin embargo, continúa en las librerías la "saturación" de las intrigas históricas. "Es muy difícil parar la máquina: se ha creado un filón y hay que agotarlo", sostiene.

Además de dedicarse a la narrativa, Palomas trabaja habitualmente como traductor y editor, campo en el que dirige la colección Pérfidos e iluminadas de El Cobre Ediciones. "Traducir te da muchas cosas que luego utilizas para escribir. Cuando estás con tu novela te acuerdas de algún clásico que has traducido y te dices: Él no lo habría hecho así, y eso te va marcando un camino", desvela sobre la primera de sus ocupaciones. Con respecto a la línea editorial que coordina, aclara que quería "romper con toda esa estructura de novelas de género, de saber muy bien lo que vas a encontrar. Me interesaba un cajón donde tuviesen cabida todos los libros que me emocionan".

Entretanto, uno de los sueños de Palomas empieza a tomar forma: la adaptación de su libro Tanta vida. "Tenía muy claro que quería hacer una película de esa novela e hice el guión. Me pregunté ¿Quién me gustaría que dirigiera esto? Le pasé el guión a Ángeles González-Sinde, se lo leyó, aceptó y nos pusimos a buscar una productora. Y la primera con la que contactamos nos dijo que sí", declara sobre la gestación del proyecto.

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