Un día conVega y su alma de torero

  • El diestro de la comarca tienta en la ganadería de La Palmosilla y se prepara para afrontar una temporada importante en su carrera profesional

La primavera ya ha llegado a la finca La China en el término de Tarifa lugar donde pastan los toros con el hierro de la Palmosilla. Las últimas lluvias del invierno han dado paso a un sol tímido pero que comienza a desperezarse llegado el mediodía para ser testigo de un día de tentadero con Salvador Vega. Tras seis años de alternativa el torero afincado en Algeciras ha almacenado en su memoria un amplio plantel de acontecimientos especiales, con momentos dulces y agrios, de estos últimos ya se ha olvidado. Este año espera vivir su temporada más bonita e importante y para ello se prepara intensamente en el campo.

El ganadero José Núñez y su hijo Javier poseen una de las fincas con más solera de la comarca del Campo de Gibraltar. Una vez llegados al cortijo el recibimiento cariñoso es mutuo y a uno le hacen sentirse como si llegara a su casa. El tentadero es para los ganaderos una laboratorio para ver la bravura, mientras que para un torero es una prueba más de cómo va la preparación con vistas a una temporada, que en el caso de Vega no va a ser nada fácil. Una vez vista las vacas que se van a tentar comienza el ritual. El torero se viste con la ropa de campo y el silencio de la habitación se interrumpe con el canto de los pájaros que anidan en algún recoveco de la casa.

Las vacas de este encaste con sangre de Osborne vía Cuvillo y Juan Pedro Domecq tienen un denominador común la nobleza que se conjuga con la entrega. La prueba se reflejó en el tentadero de cuatro vacas, lustrosas, con el brillo propio de una buena alimentación. El ganadero Javier Núñez afirma que la selección siempre se hace buscando el mayor grado de equilibrio. "El objetivo es que el comportamiento de la ganadería sea lo más regular posible, dentro del parámetro de toro que nos hemos propuesto. Son muchos los factores los que nos describen lo que cada animal lleva dentro", añadió.

El tentadero comienza. Cuatro faenas distintas donde Vega pudo demostrar su clase de torero, la entrega, el pundonor y su pureza. Muletazos largos, templados y detenidos, haciendo las cosas bien. Un entrenamiento que sirve para llegar a punto a sus primeros compromisos de la temporada. "Los tentaderos sirven para que los toreros podamos ir cogiendo el sitio. Es un rodaje que nos permite afinar la técnica, corregir los defectos e ir ganado en pureza. Cuando ya llevas muchos tentaderos de vacas pasas a matar toros a puerta cerrada" , aseguró.

Una vez cogida la forma con las vacas los toreros matan toro en el campo como si estuvieran en la plaza. "En mi caso ya he comenzado a matar toros a puerta cerrada y la clave está en trasladar tu mente a la plaza y hacerle al toro lo que uno haría si estuvieran ante miles espectadores. Siempre busco la pureza, la superación en cada entrenamiento, en cada pase, para que después en la plaza fluya el toreo según mi concepto. Pero con la soledad del campo todo esto es más duro si cabe, si lo superas el camino es mucho más fácil", aseguró.

Uno de los aspectos en los que Vega ha mejorado y corregido al máximo este invierno es el de la espada, algo que le privó de triunfos importantes el año pasado. "Es algo en lo que he hecho mucho hincapié este invierno. Todos los toros que he toreado hasta el momento en el campo los he matado bien. He corregido errores y mejorado la técnica a la hora de entrar a matar y lo más importante es que uno coge confianza. El año pasado si hubiera matado bien los toros de Sevilla o Nimes y en otras plazas importantes, mi situación sería distinta, pero las cosas vienen así y hay que aceptarlas", indicó el torero.

La primera gran cita de su temporada particular es la Feria de Fallas de Valencia, una corrida a la que el diestro llega con la responsabilidad propia de una plaza de primera categoría. "Es un día importante en mi carrera y una gran oportunidad para dar un golpe de efecto en el comienzo de la temporada. Soy el primero que sabe lo que tengo que hacer, pero quiero salir a la plaza a disfrutar y no tan responsabilizado. Esa es la clave. Sé que estoy atravesando los meses más importante de mi vida profesional, soy consciente de ello, pero sé que estoy preparado para que cuando salga el toro hacerle las cosas bien. El primero que cree en mí soy yo", matizó.

Vega está muy centrado, tiene hambre de triunfos importantes y de volver a estar en primera línea de salida. Sevilla puede ser este año una plaza talismán como en temporada anteriores. " Sé que las cosas van a llegar pronto. Lo noto. Y si es en Sevilla mejor, es una plaza en la que salgo muy a gusto, es muy bonito hacer el paseíllo en la Maestranza ante una afición que te respeta. Solo verte anunciado en la feria es un privilegio y aún más al verte entre los elegidos", señaló.

El sol primaveral cada vez aprieta un poco más en La China, un momento agradable como el que vive el diestro de la comarca. "Estoy feliz, relajado, con un entorno que me da tranquilidad yen el que estoy a gusto y contento. Tengo una cuadrilla de buenos profesionales que me aportan mucho y que tienen afición. También soy un privilegiado por los apoderados que tengo y de como están haciéndome las cosas. Luego saldrá el toro y pondrá todo en su sitio. La suerte influye pero ésta se encuentra en la preparación, en el trabajo, en el sacrificio, en el tesón, en la constancia", concluyó Vega.

El sol se aleja feliz hacia el infinito como la mirada ilusionada del torero Salvador Vega.

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