Se canta como se vive

  • El cantaor gaditano José Anillo publica su primer disco en solitario, que cuenta con las colaboraciones de Jorge Pardo, Fernando Rodríguez y Alfredo Lagos

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El cantaor José Anillo publica Los balcones de mi sueño, su primer disco en solitario, producido e interpretado por él mismo, y que cuenta con las brillantes colaboraciones de Juan Villar, Jorge Pardo y Encarna Anillo y las guitarras de Fernando Rodríguez, Juan Requena, Alfredo Lagos, Cano y José Luis Montón. José Anillo (Cádiz, 1978) canta desde uno de los lugares privilegiados del flamenco, aquel que tiene inmediata conexión con la pena, el dolor, la melancolía. El cante de José Anillo es puro llanto porque esa es una cualidad intrínseca, casi única en el panorama de las artes contemporáneas occidentales, del flamenco. Conectar directamente con las emociones básicas del oyente, es decir, del intérprete. En este caso el llanto, el dolor, aunque también el puro placer.

La entrega. No hay otra. En el arte y en la vida. Como este cantaor, cuando se arroja en la emoción, cuando su voz tira hacia los tonos agudos. No obstante, José Anillo sabe matizar y dosificarse, de manera que en Los balcones de mi sueño no todo es pura descarga. La melodía, el fraseo, encuentra su discurso natural, con momentos para el llanto pero también con guiños de humor, de puro placer, de complicidad en los estribillos de los estilos festeros o en el dúo por bulerías con Encarna Anillo y con la serenidad de esas deliciosas guitarras. Con todo, lo que prefiero de esta obra es su mirada hacia las emociones básicas del flamenco, los cantes tradicionales, una auténtica baraja estilística que es también un repertorio de formas de sentir los humanos.

En el fondo las mismas desde que nuestra raza arrastra sus pasos por este planeta. Los maestros flamencos del pasado supieron codificar las emociones universales en melodías y ritmos. Así los estilos sentimentales de levante, abonados a la pena de la soledad. Como el gaditano Enrique el Mellizo: José Anillo hace una malagueña que es clásica pero que parece recién parida por el lugar de nuestro corazón al que apela, el que permanece vivo en mitad del maquinismo contemporáneo. Así, la extraña, por intempestiva, filigrana a la guitarra de Rafael Rodríguez, pura miel. Por supuesto que Anillo ha sido dotado por la naturaleza de un instrumento inigualable. Pero también ha tenido la inteligencia de ponerlo al servicio, no de la mera exhibición, sino de lo que nos importa. Porque si emocionante es la malagueña, la granaína de entrada, en una fórmula que impuso el gran Aurelio, otro gaditano impresionante, no es de menos emoción a pesar de estar dicha a media voz, casi al oído. En realidad es la conjunción de ambas piezas lo que luce como una joya rara en el panorama flamenco contemporáneo. Canta aquí Anillo con una voz de terciopelo propia de su insultante juventud, pero con una maestría y una enjundia clásicas igualmente insultantes. Créanme si les digo que, con lo que está cayendo, esta malagueña no caerá en olvido. Siguiendo en Cádiz y por Cádiz no podían faltar unas cantiñas clásicas. Alegría: saben que no hay otra música en el mundo que tenga a una emoción tan básica como uno de sus géneros. Alegría. Y es que en Cádiz el clasicismo tiene una forma muy particular. Porque allí se canta como se vive, como se respira, como lo hace aquí José Anillo. Por eso el cante en Cádiz, si es auténtico, jamás podrá sonar anquilosado o enmohecido. Y qué luz de falseta, ese Alfredo Lagos en otra dimensión de la guitarra contemporánea. Clasicismo y gaditanismo también en los tientos, de marchamo tradicional pero con arreglos de percusión y buzuki que les dan un aire contemporáneos. Algo parecido podemos decir de los fandangos, donde José Anillo se acuerda del gran Juanito Varea, en una creación personal del maestro de Burunchel Consuelo la granaína que el gaditano acerca con buen criterio a los sones contemporáneos, tanto por los arreglos de guitarra de Juan Requena como por el buzuki y los coros del estribillo. El disco incluye polo y soleá, tangos, dos temas por bulerías, la Canción de las simples cosas popularizada por Mercedes Sosa y una fiesta en directo con Juan Villar.

José Anillo. Producido por José Anillo. Con E. Anillo, J. Pardo, R. Rodríguez, etc. Edición del intérprete.

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