De cuando Sevilla era de chocolate

  • Fallece a los 64 años la cantaora Juana la del Revuelo

Su voz era dulce, cálida y fresca, un manantial de la fiesta. Se mantuvo siempre fiel a los tangos y las bulerías patentando fórmulas tan conocidas como "Sevilla es de chocolate" que hoy muchos consideran popular. Es de hecho popular, pero no anónima, ya que fue una creación de la intérprete a la que ayer dijimos adiós después de una larga enfermedad. Juana Silva Esteban (Sevilla, 1952) tomó el nombre artístico de su marido, el cantaor Martín Revuelo, y se lanzó a la profesión jonda cuando él se vio obligado a retirarse por una afección de garganta.

Cantaora y bailaora festera, se inició en el tablao sevillano La Trocha y cantó también en Los Canasteros. Obtuvo un premio en el Concurso de Mairena del Alcor en 1983 por bulerías. Su época de mayor esplendor y popularidad fueron los años 80 y 90, en los que acuñó su imagen de cantaora canastera, ataviada con canasto, pololos y delantal. Su voz y su temperamento caliente la dotaban excepcionalmente para la fiesta. En esa época firmó cinco discos fabulosos, algunos de enorme éxito, con la empresa sevillana Pasarela y con las guitarras de Rafael Riqueni, Raimundo Amador, Niño Jero, Miguel el Roto, Jerito, Emiliano y su hijo Martín Chico: Sevilla es de chocolate (1988), Sonakay (1989), Cachito de pan (1990), A compás (1993) y De dulce (1997).

De orígenes extremeños, la cantaora nació y estuvo vinculada a Triana hasta que la familia se desplazó a las Tres Mil. En los 90 fue una presencia habitual en festivales y peñas, actuando también en los espectáculos Ayer, hoy y mañana del flamenco de Manuela Carrasco o Viejo patio de Paco Ortega, entre otros. Además de tangos y bulerías, alegrías, fandangos y sevillanas también formaban parte de su repertorio. Su fugaz aparición en Flamenco (1995) es uno de los momentos más felices del filme de Carlos Saura. También participó en Polígono Sur (2003) de Dominique Abel.

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