Pablo y su guitarra, de ida y vuelta

  • El músico linense ha grabado cuatro discos en su carrera: en Inglaterra, Tenerife y dos en Mallorca. Tras recorrer medio mundo desplegando sus influencias del rock sinfónico andaluz desea regresar a su tierra

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Ha ido dando vueltas por el mundo sabiendo que su punto de partida y de regreso es el mismo: La Línea. Pablo Rodríguez Sánchez, conocido en el mundo artístico como Pablo Guitarro, es uno de esos músicos que dejan pequeñas huellas entre los que le escuchan, marcas sonoras que trascienden hacia la eternidad. A manos de su guitarra, como su propio apellido invita a pensar, ha grabado cuatro discos en solitario, y dos de ellos han sido editados.

Nació en La Línea aunque desde los 6 a los 15 años vivió en Sevilla, donde empezó en la música influenciado por los discos de The Beatles de su hermana. El rock sinfónico andaluz también le dejó marcado, en pleno apogeo en la segunda mitad de los 70. Gualberto García, Imán Califato Independiente, Guadalquivir, Los Veneno de los hermanos Amador y, por supuesto, Triana.

Casualidades de la vida, años más tarde tuvo la suerte de grabar, tocar y colaborar con muchos de estos grandes artistas andaluces como Gualberto García; Manglis -Guadalquivir y Triana-, que colaboró en un tema suyo; al igual que Kiko Guerrero y Marcos Mantero del grupo Imán.

En su vuelta a La Línea en los años 77 y 78 se inició con grupos locales como Alcestes, Jazzmín, Cenit y Costa Blanca. Ya en 1985 se marchó a Tenerife con la intención de convertir la música en su profesión, estando allí se dio cuenta de que necesitaba aprender inglés, ya que los mejores trabajos eran para público británico, "así que practicando mi inglés conocí a mi mujer Alexandra, la que me apoyó y sigue apoyándome en toda mi carrera".

Un año después preparó de nuevo el equipaje y se fue a Inglaterra. "Caí de pie ya que por suerte alquilé una casa cuyo propietario era representante de músicos, John Wall". Se recorrió una gran cantidad de clubes y pubs del norte del país versionando clásicos de Clapton, Queen, The Beatles, Santana, y así hasta grabar su primer disco en solitario con la producción de Graham Lee. Aunque poco faltó para editarlo en España, se quedó a las puertas.

En los años venideros volvió a Tenerife, pasó cuatro en la Costa del Sol y actualmente lleva 14 en Mallorca. Durante este tiempo ha grabado varios álbumes con sus propias composiciones, en 1986 en Inglaterra, una década después en Tenerife y, posteriormente, dos en Mallorca. Estos dos últimos han sido editados. En Las paredes de mi casa (2006) cuenta con la colaboración de Javier Vargas, Manglis -Guadalquivir y Triana-, Kiko Guerrero y Marcos Mantero -Imán-, entre otros.

Atmospheric Guitar (2010), su último disco, es instrumental "donde toco guitarras planeantes sobre sintetizadores envolventes, muy cósmico, atmosférico y personal, pero de sabor linense". Y es que usa títulos como Siete Revueltas, calle en la que vivía de niño y, a su vez, en la portada y contraportada hay claras referencias a La Línea.

En su línea de guitarrista rock ha viajado por el mundo en circuitos turísticos ofreciendo espectáculos temáticos como Guitar Legends y Lennon alive. Ofreció actuaciones esporádicas en Alemania o Marruecos. En 2005 se embarcó en cruceros americanos y, de esta forma, ha tenido la oportunidad de conocer el otro lado del charco e interesantísimos músicos. "Hice una gira por Latinoamérica, ademas de visitar San Francisco, Miami, Bahamas o Nueva Orleans", curiosamente siendo ésta última ciudad de EEUU la que le acoge hoy día.

Su ciudad natal es un referente en su vida, de ahí que hace un par de años con su amigo Francis Plata -líder de Vuelo Charter- creara en Facebook una página llamada Músicos de La Línea. La iniciativa le reencontró con buenos amigos del Campo de Gibraltar y surgió la idea de preparar un concierto en la ciudad. Plata hizo de manager y configuró una banda muy especial para actuar en 2010. Se llamó Guitarro y amigos con Kiko Guerrero, Flaco Barral y Kiko Vega. "Fue todo un éxito y un bonito reencuentro con amigos de la zona. Tocamos temas míos, de Barral, Imán y alguna que otra versión". Tan buena fue la experiencia que el año pasado repitieron.

Para esta ocasión se sumó Iñaki Egaña, Barrabás, Vega y Paco Bertholet a la batería. De nuevo Plata hizo de maestro de ceremonia, aunque esta vez se subió al escenario a cantar también. La banda se llamo Wild Safari Band, por el titulo del conocido tema de Barrabás. El cariño recibido en cada actuación en su tierra destaca que le hace pensar "que eso de que nadie es profeta en su tierra no es verdad". Para el futuro espera seguir tocando y tener su propia sala de música en La Línea. "Creo que después de todos estos años, ya es hora de volver a casa".

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