Nuevo ensayo del apocalipsis

  • M. Night Shyamalan firma otra enigmática trama en 'El incidente', su nueva película

Es el típico caso de cineasta que tiene que sobrevivir a su propio éxito. En 1999 M. Night Shyamalan, director de origen indio, batía todos los registros con su segundo filme, El sexto sentido, una habilísima historia con un final deliciosamente tramposo que nos cogió a todos por sorpresa. Pero además de su estructura narrativa, se notaba un cineasta dotado de un extraño aliento poético y preocupado por la crisis de la familia. Sus siguientes títulos bajaron algo el listón. A pesar de sus virtudes, tanto El protegido como Señales y El bosque empezaron a sonar a fórmula aplicada, incluso cayendo en un mensaje reaccionario, como la comunidad aislada del mundanal ruido de El bosque. Pero Shyamalan recuperó su crédito con La joven del agua, una hermosa fábula sobre la diferencia con ramificaciones sociales que no tuvo el predicamento que merecía. No obstante, Shyamalan es un cineasta en el que se sigue confiando cuando aparece su nombre en un estreno, como acontece hoy con su último título, El incidente.

Al director se le ocurrió la idea mientras conducía camino a Nueva York. Al pasar por las verdes campiñas de Nueva Jersey pensó en qué ocurriría si todo ese frescor natural se volviese contra los humanos. Su sorpresa fue que cuando presentó el proyecto a la Fox, el estudio le incitó a que lo radicalizase, en vez de frenarlo, como suele ser la norma en las grandes corporaciones. Querían un filme de Shyamalan, pero sin ningún tipo de cortapisas, lo que lógicamente encantó al director. No obstante, esta película ha supuesto un nuevo camino en la carrera del director indio. No tiene un final sorpresa, como nos tiene acostumbrados, y todo transcurre a lo largo de 36 intensas y agobiantes horas, con un ritmo ausente en la calma mirada que hasta ahora ha mostrado.

Además, inserta sus habituales y enigmáticas tramas en un marco de cine de catástrofes, con una historia en la que la humanidad es víctima de un innominado peligro que está acabando con ella. La fuente confesa son los thrillers paranoides de la guerra fría, con sus extraterrestres y el miedo a la bomba atómica, que ha recuperado por cierto la cuarta entrega de Indiana Jones. Pero en estos tiempos es inevitable pensar en los temores terroristas tras el 11-S, con la obsesión por un ataque biológico o nuclear. Mark Wahlberg, el antiguo modelo cada vez más afianzado como actor, es el protagonista, junto con Zooey Deschanel, John Leguizamo y la niña que nunca puede faltar en un reparto de Shyamalan, Ashlyn Sánchez. Ellos forman en la cinta una atípica familia en medio de la catástrofe.

Todo empieza cuando un profesor de ciencias, que da clase en un instituto de Filadelfia, nota fenómenos extraños en la naturaleza, como la desaparición de las abejas. Cuando intenta contárselo a sus alumnos no encuentra mucha comprensión. Y a la vez su matrimonio está pasando un serio bache. En esto la gente comienza a morir a mansalva, sin que haya explicación racional ni una causa palpable. El profesor intenta escapar con su esposa y su mejor amigo, que va con su hija de ocho años. Sin embargo, pronto les queda claro que en ningún sitio van a estar a salvo. Acaba formando una teoría sobre lo que está ocurriendo que le lleva a pensar que los suyos pueden salvarse.

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