El Ministerio distingue a Atalaya con el Premio Nacional de Teatro

  • El jurado del galardón, dotado con 30.000 euros, destaca de la compañía sevillana "la creación de un espacio de reflexión"

Desde que a mediados de los 80 la formación se colocara en el primer plano del panorama escénico con Así que pasen cinco años, Atalaya ha reafirmado su prestigio a través de los diferentes montajes que ha presentado en los cinco continentes. Ayer, este crédito conseguido a lo largo de un cuarto de siglo de trayectoria se reforzó con el Premio Nacional de Teatro, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El galardón reconoce tanto la carrera de la compañía como la experimentación escénica del Centro de Investigación Teatral TNT, proyecto formativo vinculado a esta agrupación sevillana.

El premio fue fallado ayer por un jurado presidido por Juan Carlos Marset, director del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (Inaem), organismo a través del cual se otorgan estos galardones. Del jurado formaban parte también el dramaturgo Juan Mayorga, ganador de la edición anterior, Alex Rigola, María Ruiz, José Bablé, Anxeles Cuña y Jesús Cimarro.

El premio cierra un año determinante para la historia de Atalaya, un periodo intenso en el que han convivido la desgracia y la fortuna. La muerte, el pasado enero, del dramaturgo Carlos Iniesta, uno de los componentes fundamentales del equipo, ha empañado un 2008 que ha albergado más tarde varias noticias esperanzadoras, como la apertura de un ambicioso complejo escénico en la zona de Macarena Norte y la publicación de un libro sobre los 25 años de vida del grupo. "Digamos que este año empezó de la peor manera y ha terminado del mejor modo posible", reconocía ayer el director Ricardo Iniesta. El creador de espectáculos como Medea, la extranjera o la más reciente Ariadna considera que con el premio se ha valorado "que es posible un teatro que busca el arte y el encuentro de los seres humanos, frente al teatro de consumo, que contrata a actores televisivos y que se dedica a lo efímero". En su fallo, el jurado del galardón ha elogiado "la creación de un espacio original de exhibición, producción, formación y reflexión teatral, resultado de una larga trayectoria profesional".

Iniesta, que señala como influencias de Atalaya a Eugenio Barba y el Odin Teatret, declara que hace teatro "sobre todo para generar poesía en el mundo", para habitar un lugar "donde sea posible la utopía". En el recorrido, han asomado los momentos amargos "en los que pensamos en la ruptura" y en los que se sentían "incomprendidos" por su compromiso por un teatro de resistencia, pero también ha existido "la magia de descubrir la razón por la que te dedicas a esto".

En octubre, Atalaya y el Centro de Investigación Teatral TNT abrieron su nueva sede en la Avenida Parque de Despeñaperros, junto al hipermercado Carrefour Macarena. La celebración de la Muestra Internacional de Teatro de Investigación (Mitin) fue la primera convocatoria de un teatro que, como el espacio abierto por Salvador Távora en Hytasa, traslada las artes escénicas más allá del centro urbano.

El Ministerio concedió también ayer el Premio Nacional de Circo, que fue para Circo Gran Fele, creado en 1993 en Valencia por Rafael Pla y que ha apostado por un espectáculo sin animales y con planteamientos teatrales.

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