Lola Peche, famosa y desconocida

  • Dos décadas después de su muerte, el legado de la gran poetisa de Algeciras descubre a una autora capaz de abordar cualquier género y con obras que la sitúan en las antípodas del estilo que se le asigna

Lola Peche es un iceberg. Lo que se ve es lo que se conoce y lo que se conoce es su obra publicada. Peche es la gran poetisa de Algeciras, una de las voces literarias más destacadas que ha dado la ciudad. Su obra publicada, la parte del iceberg que se ve, está formada por cinco poemarios. Pero ¿y la Lola Peche sumergida bajo las frías aguas del tiempo, ahora que se cumplen veinte años de su muerte? Esa escritora oculta no sólo es una poetisa, sino que posee una vasta producción que abarca todos los géneros. Esa autora escondida, de forma sorprendente, además, se halla en las antípodas de la que está descubierta.

Todo esto se puede afirmar al acercarse a su legado, que está custodiado en el archivo municipal de Algeciras. Esa herencia está formada por decenas y decenas de textos, por libros, por pensamientos, por letras, por escritura. No es posible entender a Lola Peche, abarcarla en su totalidad, si uno deja de lado esos trabajos.

El filólogo y escritor algecireño Juan Emilio Ríos ha explorado en las últimas fechas tal legado. Su propósito es pronunciar una conferencia sobre la materia en el marco de un homenaje a Peche que organizará el ateneo José Román, el cual preside. Vistos los interesantísimos resultados, igualmente, no descarta elaborar un libro de investigación que explique sus descubrimientos, el descubrimiento de otra Lola Peche.

María Dolores Peche Andrades publicó cinco poemarios durante su vida: Versos de ayer y hoy (1976), Viento del sur (1977), Tiempo sentimental (1978), Cien poemas de Algeciras (1979) y Bajo el cielo de mi pueblo (1984). Se define su estilo como costumbrista y es famosa por los versos que dedicó a su ciudad, que a su vez le tiene dedicadas dos calles. Pero llegados a este punto cualquiera se preguntaría qué hay más. ¿Qué contiene ese legado?

Los poemas no publicados son casi un centenar. "Lo interesante (de ellos) es que se comprueba que lo último que escribió se aparta de su línea localista y aborda unos poemas más oscuros, más urbanos, de métrica libre", destaca Ríos. "Creo que responde a un intento de hacer cosas diferentes, a una experimentación en sus últimos años", añade. Peche escribió cosas como: "La calle cualquiera/ de una calle cualquiera,/ serpiente de cemento entre los altos/ edificios soberbios/ por los que baja el sol lamiendo muros".

Peche, por otra parte y ni mucho menos, no sólo era una poetisa. En su legado se halla, por ejemplo, teatro: ¿Quién es Pedro? (comedia en tres actos que se representó en el colegio Salesianos con actores de la Sociedad Algecireña de Fomento), La jaula (comedia de enredo con un prólogo y dos actos) y Nunca se sabe (pasillo cómico en un acto). Es un teatro moralizante, con bastante humor.

En cuanto a la narrativa, existen dos novelas -una acabada (Con renglones torcidos) y otra sin terminar (Manicomio de razones)- y un libro de relatos -nueve en concreto- listo para editar cuyo título es Cosas de la vida. Además, se pueden hallar muchos otros trabajos sueltos, no agrupados como libro. Por ejemplo, cuatro cuentos más (El espejo, La paja en el ojo ajeno, Sobre el respeto a los demás y Canción triste de la quemada juventud); Amnesia, un relato psicológico; y hasta una tendencia más moderna de obras de misterio y terror: Que haya un cadáver más, Llegaron en silencio, El forastero y Simplemente la verdad.

Hay, de otro lado, una línea marcada por ocho ensayos, bastante moralizantes y religiosos. Parecen estar conectados: Sobre la fe, Sobre la esperanza, Sobre el amor, El Pecado, Muerte, Juicio-Eternidad, El sacrificio y Horas pensativas.

El legado de Lola Peche ofrece, por último, textos que no son literarios en sí, pero forman diamantes similares, que ayudan a comprender la personalidad, la vida y la obra de la autora. Hay libretas en las que la algecireña recopiló "palabras cultas", datos de Algeciras o información sobre mitología. Se observan carpetas con correspondencia, recortes de prensa, reseñas de sus libros y de los de su hijo, Juan Luis Romero Peche, calificaciones escolares, títulos... También un pregón de Semana Santa o conferencias que pronunció. En fin, un tesoro que su viudo, Juan Antonio Romero, ya fallecido también, donó a la ciudad en diciembre de 2001, tras la muerte del hijo de ambos.

"Sorprende la increíble facilidad que Lola Peche tenía para escribir cualquier tema. Es una pena que Algeciras se esté perdiendo esta faceta de su poetisa más famosa", indica Ríos, que cree que el municipio debería publicar esas joyas por descubrir. El iceberg que no se ve.

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