Fallece Marisa de la Garma, una artista autodidacta de la escultura

  • Conocida en el mundo artístico como 'Delagarma' residía en el Campo de Gibraltar inmersa en su tejido cultural

Marisa Godoy de la Garma, cuyo nombre artístico es Delagarma, falleció ayer en el Campo de Gibraltar. Nacida en Tánger (Marruecos) hace 57 años, residió la mayor parte de su vida en la ciudad andaluza de Sevilla y actualmente estaba afincada en el Campo de Gibraltar, al trasladarse junto a su esposo, el director general de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA), José Luis Hormaechea.

Su vinculación con el tejido cultural del Campo de Gibraltar rápidamente se hizo visible con su llegada a esta tierra. Fueron varias las exposiciones de sus esculturas que pudieron conocerse. Una de ellas en el año 2008, presentando una colección de obras llamada El bronce sentido en la Alcaidesa. Tal y como se expresaba en esa etapa de su vida, se mostraba como una escultora por pura necesidad espiritual, la de expresar sus sentimientos.

En unas declaraciones recogidas por este diario con motivo de la inauguración de la exposición citada Marisa de la Garma explicaba que "prefiero que sean ellas -en referencia a las esculturas- las que hablen por sí mismas, haciendo partícipe de emociones al espectador. Si consigo que uno sólo de ellos al verlas o tocarlaspuedan sentir el mismo placer que yo al crearlas, me consideraré recompensada". En este caso su obra se marcaba por la virtuosidad de dirigir del barro informe al bronce de la conclusión.

Su vinculación con Sevilla y su impulso artístico y creativo no pasó desapercibido en la ciudad hispalense. El Diario de Sevilla también se hizo eco, en esta ocasión en 2005, de su exponencial capacidad artística. Se definía en las líneas del Grupo Joly como una artista autodidacta, cualidad que volcaba, según expresó entonces, desde hacía diez años en la escultura después de haber experimentado con otras artes como la pintura y el diseño de moda.

Delagarma, como bien se le conocía, en el mundo artístico siempre sintió esa inquietud por la creación en el arte. Su experiencia vital le avaló en todo momento habiendo residido en lugares tan dispares como Indonesia, la selva de Sumatra o la Isla de Java. Sin embargo, se estableció en Sevilla y para convertir el Campo de Gibraltar en su último destino.

Contó a lo largo de su trayectoria artística con exposiciones de pintura y el diseño de moda hasta desembarcar en lo que realmente le gustaba, la escultura. Su obra ha estado en Sevilla, Zaragoza, Jaén o Madrid, y a nivel internacional ha volado desde Copenhague hasta Nueva York.

Este diario muestra sus condolencias a José Luis Hormaechea ante el fallecimiento de su esposa, que dejó su huella artística en el Campo de Gibraltar.

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