Un Edén para los cinco sentidos

  • El Centro Pompidou inauguró ayer 'Blobterre', una muestra multisensorial que sumerge en un mundo ficticio para reflexionar sobre lo ecológico

Un mundo inventado donde reina lo vegetal sobre lo urbano a ha invadido el Espacio Público Joven del Centro Pompidou Málaga. Los colores, olores, texturas y sensaciones de Blobterre transportan a quien se adentra en él a un universo donde reinan las especies vegetales.

Matali Crasset (Châlons - en - Champagne, 1965) presenta una exposición dedicada los niños en la que la imaginación es el recurso más importante. Se trata de un espacio multisensorial dedicado a la exploración. Cada persona que entre se convertirá en un blopterriense y "vivirá una experiencia única, personal y totalmente intransferible que dependerá de la voluntad y la implicación" que tenga al cruzar la línea que separa la realidad de lo imaginario, como dice la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Gemma del Corral.

Entrar en 'Blobterre' es penetar en una ficción donde el espacio urbano se reinventa"

Doce cabañas de hierro y vegetales, una hoguera gigante como punto de diálogo e infinitas maneras de vivirlo componen la muestra. Está basada en los blobterrienses -los habitantes de este mundo-, que habitan en las ciudades, en los espacios verdes que han ido ganando terreno convirtiéndose en un aliento de libertad y un lugar de experimentación. Allí, los niños pueden convertirse en el personaje que quieran y colaborar con el resto para construir su propio mundo. Las especies vegetales que componen este espacio presentan una continua evolución para que el visitante participe en su constucción y se divierta explorando todos sus secretos. Además, en Blobterre habita Fl'om, un niño mitad humano, mitad flor, que comprende el mundo vegetal y que ejerce de anfitrión para explicar a los asistentes en qué consiste ese mundo.

La diseñadora reinterpreta los usos y los códigos para dar un paso adelante y reinventar la naturaleza, como explica Isabelle Frantz-Marty, jefa de este proyecto del Centro Pompidou de París. Trabajar con los niños "hace que todo sea posible y que se permita todo", por eso, se puede crear una historia con su propia lógica, sonidos y elementos vegetales.

"Entrar en Blobterre es penetrar en el corazón de una ficción donde todo es híbrido y artificial, se reinventa el espacio urbano y cada uno participa proyectando aventuras colectivas", como lo define Frantz-Mary, y, a la vez, motivará al visitante a "cuestionarse el mundo que nos rodea, dando la mirada a otras culturas que están más cercanas a la naturaleza que la nuestra".

Blobterretambién hace cuestionarse el mundo tal y como es, mirando a otras culturas que están más cercanas a la naturaleza y que tienen más preocupaciones ecológicas, sobre la biodiversidad y la conservación de las especies, y "se puede hacer un enlace con las utopías de los años 70", añade la comisaria.

Para el Centro Pompidou Málaga, y para el Espacio Público Joven en concreto, esta muestra supone volver a tener una obra de autor, después de varias "sobre un autor", como explicó Ignacio Jáuregui, del departamento de Promoción Cultural de la Agencia Pública para la Gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso.

Con motivo de la presentación, que se celebró ayer, Blobterre tuvo como habitantes a los alumnos del CEIP Federico García Lorca, aunque se pude visitar todos los días, de manera gratuita, y con sesiones con mediación para grupos con reserva.

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