"Desgrano los valores y contravalores que han inspirado a la humanidad"

  • El historiador algecireño presenta en la Cámara de Comercio 'El sexto sello y otros relatos', que supone su segunda incursión en la narrativa, una obra con presencia del fanatismo, la religión, la política y el amor

Antonio Torremocha presentó ayer en la Cámara de Comercio de Algeciras la que supone su segunda incursión en las librerías con una obra de narrativa tras la novela picaresca Historia verdadera del pícaro Juan Pedroche. El historiador desgrana "los valores y contravalores que han inspirado a la humanidad durante la historia" en El sexto sello y otros relatos, publicado por la editorial Sarriá.

El libro reúne seis cuentos. El sexto sello logró en 1990 el tercer premio del certamen Ángel María de Lera de La Línea. Torremocha ha querido recuperarlo porque dispuso de poca difusión en su día y entiende que es un trabajo "interesante". "Es un texto pesimista en el que los últimos hombres buscan la verdad de nuevo", detalló el autor. El resto de relatos son producto de los últimos dos años.

El algecireño confesó que no puede evitar hacer un guiño a la historia cuando escribe ficción. Los cuentos están sugeridos por una base real, como Auto de fe, que narra un proceso inquisitorial contra un supuesto hereje. En Anuak 'El Cojo', por su parte, el autor sitúa en una horda paleolítica el origen de la política y la religión, "dos elementos complementarios que surgen como una forma de control de la sociedad".

Torremocha realiza una concesión al optimismo en el último de los relatos que integran el libro, El velo azul. Con Becquer como fuente de inspiración, se plantea el "valor eterno de la atracción y el amor, que incluso son capaces de cambiar el sentido de acontecimientos históricos".

"He tratado de reflexionar sobre el fanatismo, la religión, la política, el amor", destacó el algecireño, que asegura que huye de una literatura de bajo vuelo, letras de consumo rápido como las que entiende que están en boga. "Procuro utilizar un vocabulario muy rico. A la gente le gusta ahora los libros frescos y suaves, que no hagan pensar, y además con un lenguaje muy llano. Hoy día ciertos jóvenes solo utilizan 300 palabras. Yo apuesto por volver a recuperar un lenguaje algo barroco, porque el castellano tiene una riqueza inmensa de términos que hoy en día los novelistas no utilizan", explicó.

En ese aspecto de la amplitud léxica profundizó quien presentó a Torremocha, el profesor José Juan Iborra. El acto en la Cámara de Comercio estuvo organizado por la editoral Sarriá y el Instituto de Estudios Campogibraltareños, cuyo presidente, Ángel Sáez, también estuvo presente.

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