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Los Dardenne, a por su tercera Palma

  • Los cineastas belgas compiten con 'El silencio de Lorna', una cinta sobre la inmigración ilegal · Tras ganar en 1999 y 2005 con 'Rosetta' y 'L´Enfant', un posible tercer triunfo haría historia en el Festival

Los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne presentaron ayer en competición en Cannes El silencio de Lorna, una película tan dura y comprometida socialmente como nos tienen habituados pero menos extrema en su tratamiento formal, que fue bien acogida en su primera proyección.

Con esta cinta los Dardenne aspiran a su tercera Palma de Oro, lo que sería histórico, ya que nadie lo ha conseguido antes. Ellos la obtuvieron en 1999 por Rosetta y en 2005 por L'Enfant. A lo que hay que añadir el premio de interpretación femenina a Emile Dequenne por Rosetta y el masculino a Olivier Gourmet por Le fils en 2002.

En esta nueva cinta cuentan la historia de Lorna (una soberbia Arta Dobroshi), una inmigrante albanesa en Bélgica, que colabora con un tipo poco recomendable que organiza matrimonios por conveniencia, primero para conseguir la nacionalidad y luego por dinero para abrir un restaurante.

Narrada a través de los silencios de Lorna, las imágenes muestran de forma muy realista -como suelen hacer los hermanos Dardenne- la forma de supervivencia de la mujer, las miserias del drogadicto (Claudy/Jeremy Renier) con el que se ha casado y sus dilemas morales.

No necesitan entrar en lo sórdido para mostrar la vida de este grupo de personas, a cada cual más solitaria. Y a mostrar esa desesperanza ayudan las localizaciones, en Lieja, con los típicos cafés belgas "anacrónicos", que parecen sacados de "mediados del siglo" pasado, como reconoció en rueda de prensa Luc Dardenne.

La elección de Lieja no es gratuita, explicó Luc. En sus anteriores películas el escenario era un lugar cercano a esa ciudad, más pequeño y solitario, pero en esta ocasión querían "poner los secretos de Lorna en medio de la gente porque eso reforzaba ese silencio, lo hacía más inquietante e incluso más solitaria". También colabora a dar el ambiente que buscaban el cielo permanente gris, color que contagia la fotografía de la película, que da una sensación de depresión permanente.

"Lo que nos ha interesado esencialmente es la historia de los seres humanos, los que vienen de fuera, como Lorna y Sokol (su novio, a quien da vida Alban Ukaj), que buscan de qué manera conseguir lo que ellos creen es su parte de felicidad", explicó Jean Pierre.

Lorna "es un ser humano con sus paradojas, sus silencios" y por ello el trabajo de cámara ha sido en este filme "mucho más tranquilo" que en trabajos anteriores de los Dardenne. "Queríamos observar a Lorna" y "para mirarla no era cuestión de moverse con ella, si no de grabar y ver. Mostrar a esa mujer misteriosa y su silencio, que es terrible", dijo Jean Pierre.

La actriz kosovar Arta Dobroshi, que aprendió a hablar francés en dos meses para interpretar el papel, señaló que conoce a personas de los Balcanes con historias similares a las de Lorna, que es simplemente "un ser humano que trata de sobrevivir y que podría ser de España, Bélgica, Kosovo o cualquier otro sitio".

Por su parte, Alban Ukaj, su novio en la pantalla y también kosovar, destacó que para preparar su papel tiró de sus propias experiencias, de la época de la guerra de Kosovo. "Lo peor que te puede pasar cuando vienes de un país pobre o en guerra es la humillación", afirmó al explicar el carácter de su personaje.

En esa pobreza de la que proceden los protagonistas, el dinero cobra un protagonismo curioso en la historia, tanto física como éticamente por la aceptación o rechazo que provoca en Lorna en función de su procedencia. Un dinero que "permite cambiar de vida a los personajes, cada uno a su manera", según Jean Pierre.

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