Clara Sánchez y Ángeles González-Sinde exploran los límites del realismo

  • La ganadora y la finalista del Premio Planeta presentan en Sevilla sus intimistas creaciones 'El cielo ha vuelto' y 'El buen hijo'

El buen hijo es la primera novela para adultos que publica la ex ministra de Cultura y cineasta Ángeles González-Sinde, autora de muchas horas de ficción televisiva y una quincena de largometrajes. La obra, finalista del Premio Planeta 2013, cuenta en primera persona y en un estilo muy realista las tribulaciones de un treinteañero conformista, Vicente, que vive en casa con su madre y contempla la vida desde la barrera prolongando esa primera juventud más allá de lo aconsejable. Este "antihéroe simpático" que pugnaba desde hacía tiempo por ingresar en el universo de la autora -"una voz que sonaba con mucha insistencia en mi cabeza pero no acababa de encajar en ningún guión"- terminó convirtiéndose en el protagonista de la novela con la que González-Sinde (Madrid, 1965), que contaba ya con el premio Edebé de literatura infantil por Rosanda y el arte de birlibirloque, recuperó el oficio de fabular "y esa voz que dejé aparcada mientras estuve al frente de la institución", dijo en alusión a su etapa en el Gobierno de Rodríguez Zapatero -de 2009 a 2011- ayer en Sevilla, donde recaló la gira de los Premios Planeta. Al revisar aquellas notas sobre Vicente, vio que eran las herramientas de la literatura y no las del cine las que servían mejor para contar esta historia intimista y de conflictos cotidianos. "Vicente -reflexiona- siente la necesidad de cambiar pero no sabe cómo hacerlo porque es algo muy contrario a su naturaleza. Es una persona de costumbres, quiere cambiar sin asumir riesgos, y eso es imposible".

Con la veteranía y la mirada de largo recorrido que le brindan sus más de dos décadas de trayectoria literaria -debutó en 1989 con Piedras preciosas-, y catapultada internacionalmente a partir de 2010 gracias al Premio Nadal de Lo que esconde tu nombre -un millón de ejemplares vendidos en Italia, recordó-, Clara Sánchez no tiene miedo a las críticas ni a los números. "Hace poco se obviaba hablar de ventas porque se consideraba poco elegante pero tal y como está el mundo editorial es un orgullo poder decir que un libro tuyo abre fronteras". La autora insiste en que su undécimo trabajo y ganador del Premio Planeta 2013, El cielo ha vuelto, es otra vuelta de tuerca a sus temas de siempre: la manipulación, la lucidez como forma de evitar el engaño, la constatación de que no somos lo que parecemos.

Con una modelo de 26 años como protagonista -"Patricia, una joven precoz y triunfadora que se convierte en detective de su propia vida y empieza a desenmascarar sus sentimientos"-, Clara Sánchez ha construido una historia de apariencia cotidiana en la que tienen cabida elementos de suspense y hasta esotéricos cuando irrumpe en la acción Viviana, "una especie de bruja o hada" a la que Patricia conocerá durante uno de sus frecuentes viajes en avión y que le anunciará que alguien de su entorno desea su muerte.

Sánchez -natural de Guadalajara pero afincada en Madrid- insistió en la idea de la "vampirización", de la desprotección emocional que se produce "cuando amamos y nos entregamos sin condiciones a alguien, dándole a esa persona un arma muy peligrosa con la que puede manipularnos". Del amor como sentimiento destructivo, como adicción turbadora, habla también esta novela inquietante por la que Sánchez se embolsó los 601.000 euros del Premio Planeta, que el año anterior obtuvo Lorenzo Silva con su absorbente novela policíaca La marca del meridiano.

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