El Cid corta la única oreja de la tarde en la plaza de CastellónEnrique Ponce, Ferrera y Castella acaban el papel en el coso de Olivenza

  • La mansedumbre e invalidez de los toros fueron la causa de lo deslucido de la tardeEl valenciano y el extremeño abren la puerta grande y el francés sale de vacío

El diestro Manuel Jesús "El Cid" cortó la única oreja de la tarde, ayer en Castellón, en una corrida deslucida por la mansedumbre e invalidez de los toros, y por la falta de ambición y recursos de los propios toreros.

Se jugaron cuatro toros de Ganadería del Tajo y dos -primero y tercero- de Ganadería de la Reina, todos del mismo encaste y casa ganadera, que anteriormente se lidiaban a nombre de José Miguel Arroyo "Joselito" y Martín Arranz. Corrida sin fuerzas y sin casta, muy deslucida a excepción del buen tercero. También el cuarto tuvo entidad, pero se viniéndose abajo tras un desmesurado castigo en varas.

Manuel Jesús "El Cid": gran estocada (oreja); y estocada desprendida (ovación). Alejandro Talavante: seis pinchazos y descabello (ovación tras aviso); y pinchazo, media y dos descabellos (palmas tras un aviso). Cayetano Rivera: pinchazo, trasera y tres descabellos (silencio tras un aviso); y pinchazo hondo sin soltar y estocada (silencio). Lleno aparente en tarde entoldada.

Enrique Ponce y Antonio Ferrera, con dos orejas cada uno, salieron a hombros del primer festejo de la Feria Ibérica del Toro de Olivenza, celebrado ayer en la localidad pacense.

Se lidiaron cinco toros de Garcigrande y uno, el que abrió plaza, con el hierro de Domingo Hernández, del mismo encaste y casa ganadera, bien presentados y desiguales de comportamiento. El mejor, el cuarto, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre

Enrique Ponce, palmas tras un aviso y dos orejas tras un aviso. Antonio Ferrera, una oreja y una oreja. Sebastián Castella, ovación y silencio.

Lleno de "no hay billetes".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios