El CAAC se propone "hacer más con menos"

  • El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo programa para este 2011 "el mayor número de exposiciones en un año", 17

Desde el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) han elegido como filosofía frente a los recortes esquivar el peligro del derrotismo y "hacer más con menos". A pesar de que el presupuesto para este año se ha visto reducido en más de un millón de euros -de 5,4 ha pasado a 4,2 millones-, el espacio que dirige Juan Antonio Álvarez Reyes albergará en 2011 "el mayor número de exposiciones durante un año" de su historia. En total, serán 17 muestras, la "gran mayoría" de producción propia, las que se celebrarán en el Monasterio de la Cartuja de Sevilla. El apoyo a los creadores andaluces, que protagonizarán más de un tercio de la oferta, y una programación paritaria que ha equilibrado el número de artistas hombres y mujeres, son otras líneas de acción de un enfoque que busca igualmente, según Álvarez Reyes, mantenerse "muy apegado a la realidad" y promover "el pensamiento crítico".

El CAAC continuará con el esquema acuñado en los últimos meses, que divide la programación en sesiones expositivas que engloban diferentes exhibiciones con un tema común. Cada uno de estos bloques agrupará una muestra colectiva y varias individuales.

El primer tramo de la programación responde al título de La constitución política del presente y pretende analizar el escenario de crisis como punto de partida para replantear el futuro. La colectiva Sin realidad no hay utopía, proyecto inspirado en un capítulo del ensayo Imperio, de Michael Hardt y Antonio Negri, servirá a más de una quincena de autores para indagar en una posible salida al túnel. La reflexión sobre el capitalismo que propuso el berlinés KP Brehmer, la vuelta a Marx del chileno Alfredo Jaar, la denuncia de esa Andalucía turística que vende a Picasso y la Alhambra como productos y que firma el malagueño Rogelio López Cuenca, la mirada crítica al mercado del arte que la norteamericana Jessica Diamond plasma en sus murales y los trabajos en serie de la sevillana Inmaculada Salinas son las diferentes propuestas que reserva este tramo del calendario, que se desarrollará desde este mes hasta julio.

Coincidiendo con la celebración de Nocturama, un ciclo de conciertos que el CAAC quiere reforzar este año, el centro acogerá una sesión centrada en la música, La canción como fuerza social transformadora. Los británicos Matt Stokes y Ruth Ewan, la sueca Annika Ström y el extremeño Alonso Gil participan en este bloque donde también destaca La chanson, una muestra que ahondará en el papel que ejerció la música en los cambios sociales.

La última de las sesiones previstas es Margen y ciudad, una aproximación a la periferia como reflejo de las contradicciones del orden establecido. Junto a la colectiva La deriva hacia un no lugar, que sugerirá su discurso desde una reordenación de los fondos del CAAC, expondrán en los últimos meses de año la zaragozana afincada en Holanda Lara Almárcegui, el austriaco Andreas Fogarasi, el sevillano Alejandro Sosa, la jerezana Julie Rivera y el tándem formado por la española Libia Castro y el islandés Ólafur Ólafsson. Transformaciones, el curso que dirige Juan Bosco Díaz-Urmeneta, estudiará en esta ocasión los vínculos difíciles entre la modernidad arquitectónica y Sevilla.

Mientras se buscan "fórmulas imaginativas" para ampliar la colección permanente del CAAC y se trabaja ya en definir la programación de los años próximos, las previsiones futuras no parecen dejar sitio para dos proyectos externos a la directiva del centro: la celebración de una Biacs cada vez más en la cuerda floja y el Espacio Iniciarte que Paulino Plata prometió trasladar al Monasterio de la Cartuja.

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