Art Futura 2008: la religión de las máquinas

  • Hoy acaba en el Baluarte de la Candelaria de Cádiz la XIX edición del festival digital

Visto lo que dice Montxo Algora, comisario de la exposición Almas y máquinas, recogida en uno de los documentales que forman parte de la programación de Art Futura, 2008, igual está naciendo una religión de las máquinas, como esas viejas películas -o no tan viejas, como la reciente La conspiración del pánico- donde los cacharros desarrollan vida propia. Muchos pueden pensar que la perfección de los ordenadores y sus prestaciones deben estar más allá del mundo de los bites y que entre sus siliconados circuitos se oculta algo más que energía física.

Claro que esta inconfesa religión puede tener ya sus nerones y sus demonios, como recogen los otros dos documentales que se pueden ver este fin de semana en el Baluarte de la Candelaria. Playing for Columbine es un descargo hecho por Danny Leone, el autor de un juego sobre la matanza que lanzó a la fama a Michael Moore que abrió el debate sobre los límites de estos productos. El film plantea la cuestión como un nuevo debate entre el sector más extremo de la derecha americana contra otros que defienden la libertad de expresión y creen que los videojuegos pueden servir para mucho más que probar la puntería. Más inquietante es el germano Das Netz, aunque algo confuso en su largo desarrollo, pues plantea las relaciones entre la nueva cultura de internet y su desarrollo previo en manos de oscuras agencias gubernamentales, con relaciones con el mundo de las drogas.

No cabe duda que ya el mundo cibernético que soñó Norbert Wiener, que sale en Das Netz, está cerca y como todas las revoluciones tienen que ofender a alguien como se dice en el documental de Leone. Pero el resto del programa de Art Futura 2008 no se plantea estas disquisiciones, sino que sigue siendo una fiesta del arte digital. Como siempre, destacó el bloque dedicado a lo mejor de la animación internacional del último año, con joyas como los cortos de la escuela francesa ESMA Hugh y Jungle Jail. De otro centro de enseñanza galo, la Supinfocom, se dedica una de las dos retrospectivas de este año, con obras de sus últimos 20 años. Además de comprobar la evolución de la animación digital, hay obras maestras del corto como la sorprendente Cámara oscura. La otra retrospectiva es para el nipón Satoshi Tomioka, con un mundo muy personal. Art Futura se completó con las secciones sobre Demos e Intros de videojuegos y el bloque de la animación española, que por desgracia demostró que aquí queda camino por recorrer, con obras demasiado deudoras de los modelos extranjeros como el manga.

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