Algeciras recrea su San Fermín particular y las vivencias del encierro

  • La segunda sesión de este ciclo de conferencias rinde homenaje a la ciudad de Pamplona y a su Feria del Toro, el gran escaparate mundial de la fiesta de los toros a través de los conocidos encierros

La plaza de toros de Las Palomas se transformó ayer por unas horas en un San Fermín muy peculiar. Primero porque estas fiestas se celebran en el mes de julio y segundo porque es en Pamplona donde tienen lugar. Pero la segunda tertulia de las jornadas taurinas crearon un ambiente de la fiesta pamplonica. Los aficionados portaron el tradicional pañuelo rojo y los participantes de la mesa redonda llenaron de vivencias y emociones de todo los que encierra la Feria del Toro de Pamplona.

En la mesa estuvo presente la delegada de Seguridad del Ayuntamiento pamplonés, Ana Eleizalde, que sustituyó a la anunciada alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, que por motivos de agenda no pudo asistir; el torero Pedro Gutiérrez Moya Niño de la Capea, triunfador tantas tardes en el coso de la Misericordia; el ganadero, Guillermo López de Olea, propietario del hierro del Conde la Corte. También participó en la tertulia el actor Pedro Osinaga, el corredor de encierros, Miguel Eguiluz y el presidente del club taurino de Pamplona, Josetxo Gimeno, todo bajo la dirección del periodista Javier Solano.

Y fue el propio Solano quien de manera magistral y medida hizo una introducción de lo que significa las fiestas de San Fermín. "El toro es el gran protagonista durante todas las horas que dura estas fiestas y son miles de personas las que acuden a ver al toro, desde que sale en el encierro, hasta que lo torean en la plaza, pasando por el sorteo por la mañana. Es una fiesta singular también en el aspecto empresarial, la empresa de la plaza de toros es un asilo, la conocida Casa de Misericordia" apuntó.

La máxima responsable de la seguridad de los encierros, Ana Eleizalde, hizo un recorrido histórico desde el origen de San Fermín hasta nuestros días. A través de diapositivas mostró la evolución de unas fiestas que mueve un amplio efectivo diario de seguridad, limpieza y montaje de más de quinientas personas. "Pamplona se transforma en siete días en una ciudad donde todo tiene que funcionar a la perfección, desde los operarios que colocan el vallado hasta los que tienen que limpiar el recorrido para el encierro, sin olvidarnos de los dispositivos de seguridad y sanitario que velan para que todo salga bien durante el recorrido" indicó Eleizalde.

Luego fue el turno del corredor de encierros, Miguel Eguiluz, que ofreció una visión muy personal de lo que significa esta fiesta. "Para un corredor el encierro es el acto más serio y más riguroso que existe durante San Fermín. Un corredor tiene que estar al cien por cien física y mentalmente, si no es así se te puede escapar la oportunidad de hacer una buena carrera" indicó.

Para Eguiluz el handicap de un corredor es la propia competencia que existe entre los corredores: "Todos queremos coger un buen sitio, meternos entre la cara del toro y recorrer la mayor distancia posible. Esa es la grandeza del encierro, hacer el mayor recorrido con el toro detrás y correr lo que llamamos nuestro propio encierro" aseguró.

El matador de toros, Niño de la Capea, confesó la impresión que sintió la primera vez que hizo el paseíllo en la plaza de Pamplona y el ambiente que se vive en los tendidos. " El toro de Pamplona por su hechuras no es el que todo torero sueña, sobre todo para interpretar el toreo artista. Pero esta plaza tiene una cosa que cuando te entregas con la muleta, los tendidos se entregan contigo. Eso es maravilloso, si lo haces de verdad tiene su premio y todo queda en la memoria de los aficionados. Es una afición que pese a la algarabía de los tendidos sabe de toros y reconocen los esfuerzos" indicó.

Para el ganadero Guillermo López Olea ir a Pamplona con una corrida de toros es todo un privilegio. "Es la feria del toro por excelencia, desde que en el mes de agosto recibes una carta invitándote a lidiar en esta plaza no duermes tranquilo. Pamplona es el gran escaparate del toro" apuntó el ganadero.

Por último, el actor pamplonés, Pedro Osinaga, habló de su San Fermín particular, de unos días que vive de una manera intensa ya que tiene que trabajar en el teatro. Mientras el presidente del club taurino de Pamplona, Josetxo Gimeno, destacó lo difícil que es vivir la fiesta de los toros fuera de San Fermín y que desde la entidad intentan promocionar la fiesta durante todo el año y mantener la llama del toro fuera de las fiestas.

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