La policía de Kenia mata a un manifestante durante las protestas contra Kibaki

  • El Movimiento Democrática de la Oposición reta al Gobierno convocando protestas durante tres días y la policía reprime con violencia a los manifestantes

La Policía de Kenia ha matado hoy de un disparo a un manifestante en las protestas antigubernamentales en la ciudad de Kisumu, donde la mayoría de los habitantes son partidarios de la oposición, según declaran varios testigos.

Uno de ellos, Alfred Onyango, asegura que la Policía ha disparado "a dos personas" cuando trataban de dispersar a las cerca de 1.000 personas que se manifestaban y detalla que "una ha muerto y la otra está gravemente herida". Además de los disparos, los agentes han utilizado porras y gases lacrimógenos para acabar con las protestas, que el presidente, Mwai Kibaki, ha prohibido tras su polémica reelección.

El Movimiento Democrático de la Oposición (ODM) ha retado al Gobierno convocando protestas durante tres días. Emmanuel Omondo, un manifestante, afirma que "el presidente Raila ha pedido que nos manifestemos durante tres días y es lo que haremos, sea cual sea el precio".

En la ciudad costera y portuaria de Mombasa, también contraria a Kibaki, una multitud ha montado piquetes en las carreteras quemando neumáticos y ha cantado lemas en contra del presidente. Aquí, en Nairobi, la Policía también se emplea con dureza y han disparado con material antidisturbios contra la multitud, formada por alrededor de 100 jóvenes. En la capital, mucha gente permanece en sus casas y los comerciantes sellan las ventanas de sus tiendas, anticipando el peligro.

El embajador estadounidense en Kenia se ha pronunciado con motivo de todos los disturbios postelectorales y ha explicado que "no se puede saber quién ganó las elecciones porque no han sido transparentes" y que el margen por el que se impuso Kibaki, de 230.000 votos, refleja que el resultado fue "muy ajustado".

Este hecho ha provocado la desconfianza y las críticas de los países vecinos y de los países occidentales, además de las de los propios habitantes del país. De hecho, 13 países, incluido Estados Unidos, emitieron un comunicado en el que amenazaron con retirar todas las ayudas al Gobierno de Kibaki "si se debilita el poder de la ley, de los Derechos Humanos, la gobernanza y la democracia". Kibaki respondió desafiando a estos países a que aporten pruebas.

A pesar de que Kibaki ha reforzado su posición nombrando un gabinete de Gobierno y un Parlamento, la oposición recibió ayer un estímulo al ser nombrado su candidato presidente de la Asamblea. Además, en aras de acabar con el punto muerto político en que se encuentra Kenia, el ex secretario general de la ONU Kofi Annan se disponía a viajar hoy mismo al país, pero ha debido retrasar la visita por enfermedad.

Las disputas desde la elección de Kibaki el pasado 27 de diciembre se han saldado con 600 muertos por el momento, mientras que 250.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus casas. La Policía keniana ha comunicado que no permitirá que se repitan escenas violentas y que está dispuesta a "sofocar" cualquier acto de protesta

La crisis política y la ola de violencia están provocando que muchos países retiren sus subvenciones a Kenia, lo que está dañando gravemente a una de las economías más prometedoras de África.

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