Ni tres décadas en tres milenios

  • Las Torres Gemelas ocupaban la portada de un libro como paradigma de una expresión, la Arquitectura, en la que convivían con las pirámides de Egipto, el Coliseo, la mezquita de Córdoba, la Alhambra o el Escorial.

 El libro lo sigue titulando su autora, Antonia María Perelló, doctora en Historia del Arte, Las Claves de la Arquitectura. Como en su primera edición (septiembre de 1994), arranca con la misma cita de Vitrubio en la que se refiere a las tres características de la arquitectura: la firmitas (seguridad a nivel técnico y constructivo), la utilitas (función a que se destina) y la venustas (belleza que posee). Hay un cambio fundamental. En aquella edición originaria, el tercero de los 19 volúmenes de la colección Las claves del Arte (Planeta) llevaba en la portada las dos torres del World Trade Center de Nueva York. En una edición posterior a la destrucción de las mismas, el libro de la profesora Perelló incorporó a la portada el Coliseo de Roma, que en la primera edición, la de las torres, aparecía ilustrando las páginas 38 y 39. 

Las Claves de la Arquitectura es un recorrido por tres milenios de este arte constructivo, desde las Pirámides egipcias de Keops, Kefrén y Micerinos (2600-2500 antes de Cristo) hasta las postrimerías del siglo XX. Si nos atenemos a los criterios de selección de la profesora Perelló, los terroristas no sólo atentaron contra un símbolo de la civilización moderna y de la primera potencia mundial, sino contra un referente del arte universal. La profesora Perelló llevó a la portada una construcción que convive en el libro con obras maestras de la arquitectura como el Partenón, la tumba de Darío II, la Pirámide del Sol de Teotihuacán, el propio Coliseo, la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, el monasterio del Escorial o Nôtre-Dame de París.

Por una especie de maleficio, en la primera edición de Las Claves de la Arquitectura no hay una sola referencia explícita al edificio que ocupa la cubierta del libro. En la ficha técnica del mismo, el lector es informado de la dirección de la editorial Planeta, de las empresas que acometieron la impresión o la encuadernación y hasta el tipo de papel: Estucado Mate DC-MATT, de Torras Domenech. La única referencia a la imagen de la cubierta es un imperativo legal que resulta hasta sarcástico: "Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna o por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor".

En el índice de autores tampoco aparece Minoru Yamasaki (Seattle, 1912-Detroit, 1986), un norteamericano hijo de japoneses que diseñó el World Trade Center, convirtiéndolo entre 1972 y 1973, año de su inauguración, en el edificio más alto del mundo, cetro de alztura que le arrebató la Willis Tower de Chicago.

En el resto de libros de esta colección, en todos ellos aparece en la ficha técnica el detalle de la obra elegida para la cubierta. Honores de portada que recaen en un bisonte de la cueva de Altamira, una vista aérea de Barcelona (Las Claves del Urbanismo), Las Meninas de Velázquez, el retrato del Papa Inocencio III firmado por Giotto, El beso de Auguste Rodin, una mezquita de Isfahan o una lata de sopa Campbell's diseñada por Andy Warhol. De tomate en la portada; de champiñón, en páginas interiores.

El World Trade Center que abre en involuntario anonimato el libro de la profesora Perelló no es el único edificio de Nueva York incluido en esta antología arquitectónica. También aparecen el Guaranty Building (1894-1895), de Adler & Sullivan, y el Seagram Building (1956-1958), de Mies van der Rohe, autor también del pabellón Alemán para la Exposición Universal de Barcelona 1929. El libro que obvia la autoría de Minoru Yamasaki rinde homenaje a arquitectos imprescindibles de la talla de Frank Lloyd Wright (su Casa Kauffman es la primera que aparece en el libro), Renzo Piano, Richard Rogers, Alvar Aalto, Le Corbusier, Antonio Gaudí, Aldo Rossi, Arata Isozaki (viene su palacio de Sant Jordi, en Barcelona) o Walter Gropius, autor del edificio de la Bauhaus que fue hasta la llegada del nazismo y el exilio de estos arquitectos el epicentro de la arquitectura mundial. La propia Perelló es autora del libro Las Claves de la Bahuaus.

Ana María Perelló es profesora de la Universidad de Barcelona, una de las que colaboró en esta colección. También hay historiadores y docentes de las Universidades de Madrid, Valladolid, Zaragoza y Sevilla, representada por Alfredo J. Morales, autor de Historia del Arte Islámico.

En la cronología de la Historia del Arte que se ofrece al lector como colofón de la antología, el edificio de World Trade Center correspondería a un periodo (1945-2000) que los especialistas asocian con movimientos como el Pop Art, el Hiperrealismo, el arte Conteptual y el Transvanguardismo. Expresiones artísticas a las que se llega en un repaso cronológico iniciado en la Prehstoria con el Paleolítico.

Tres milenios de arquitectura sintetizado en la cubierta de este libro por un edificio cuya fecha de caducidad, marcada a san

gre y fuego, le impidió alcanzar las tres décadas de existencia. De 1973 a 2001: un atentado contra los principios sagrados de Vitrubio: firmitas, utilitas, venustas. Seguridad, utilidad, belleza. Tres motivos que diariamente llevaban a miles de personas a lo que los esbirros del fanatismo convirtieron en la Zona Cero, un macabro mausoleo a su pesar al que apearon de los tratados de Arte para meterlo en los de Historia.

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