Kosovo ultima su independencia pero elude anunciar una fecha concreta

  • La Asamblea kosovar aprueba una moción que permite adoptar en 24 horas las leyes necesarias para proclamar su soberanía · El primer ministro Thaci insiste en que "ningún ciudadano será discriminado"

Kosovo dio ayer el último paso para proclamar su independencia de Serbia, pero el primer ministro kosovar, Hashim Thaci, evitó dar la fecha concreta, que fuentes cercanas a la cúpula albanokosovar sitúan mañana.

La Asamblea de Kosovo aprobó ayer una moción que permite adoptar en las próximas 24 horas las leyes necesarias para proclamar la soberanía tutelada de esta provincia serbia de mayoría albanesa, según lo previsto en el plan del ex mediador de la ONU, Martti Ahtisaari.

Ese plan, presentado el año pasado por Ahtisaari después de dos años de infructuosas negociaciones entre Pristina y Belgrado, nunca llegó a ser adoptado oficialmente ante el rechazo de Serbia y de su aliado Rusia. Thaci evitó anunciar la fecha de proclamación de la independencia ante centenares de periodistas de todo el mundo, reunidos en un céntrico hotel de Pristina con la expectativa de que concretara el día y la hora.

"En el Kosovo independiente ningún ciudadano deberá sentirse discriminado", afirmó el ex líder del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK, en albanés), que se enfrentó en la década de los años 90 a las fuerzas de seguridad serbias.

Thaci dijo además que en Kosovo todos los ciudadanos, también las minorías como los serbios, "tendrán una perspectiva de futuro", ya que se ha creado "una realidad de seguridad y cooperación", aunque no precisó cuándo se declarará la independencia.

Sin embargo, una fuente parlamentaria kosovar, que pidió el anonimato, aseguró ayer que la proclamación oficial se producirá mañana por la tarde, entre las 15.00 y 17.00.

Las autoridades albanokosovares habían declarado en el pasado que la fecha de su independencia será coordinada con Estados Unidos y con varios países de la Unión Europea (UE), como Francia, Alemania y el Reino Unido, que apoyan esta secesión.

El plan Ahtisaari establece una "vigilancia internacional" de Kosovo, donde más de 90 por ciento de sus cerca de dos millones de habitantes son albaneses.

La propuesta del ex presidente finlandés supone una estricta protección para los más de 100.000 serbios que viven en Kosovo, un cinco por ciento de la población.

Un 60 por ciento de ese plan se centra de hecho en la protección de las minorías, lo que los líderes albanokosovares han calificado en el pasado de "un doloroso compromiso".

Mientras, los serbiokosovares preparan protestas en contra de la inminente declaración de independencia albanokosovar, según anunció ayer el jefe de los municipios de mayoría serbia en Kosovo, Marko Jaksic.

Las manifestaciones tendrán lugar el lunes en Gracanica, cerca de Pristina, en Strpce, en el sur de Kosovo, así como en la ciudad dividida de Mitrovica, en la parte norte de la provincia.

Para evitar eventuales disturbios, la Policía internacional y la Fuerza Militar para Kosovo (KFOR), liderada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), anunció ayer que había aumentado sus efectivos en Mitrovica.

El Gobierno serbio decidió el jueves anular de forma anticipada cualquier declaración de independencia de la provincia, alegando que su integridad territorial está garantizada por la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional.

Desde la guerra de 1999, Kosovo ha sido administrada por la ONU, que tras la independencia será reemplazada por una misión de la UE, que enviará a unos 1.800 policías, jueces y otros expertos, asistidos por unos mil albanokosovares.

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