DESDE 26.300 EUROS

Al volante del nuevo Mitsubishi Eclipse Cross: El último samurái

  • Este nuevo SUV es el último desarrollo que llega de Mitsubishi, previamente a ser ‘comprada’ por Renault-Nissan. Servirá, además, para reposicionar la gama creando un ASX más pequeño y un Outlander más grande.

Mitsubishi espera vender 3.000 unidades del Eclipse Cross en 2018. Mitsubishi espera vender 3.000 unidades del Eclipse Cross en 2018.

Mitsubishi espera vender 3.000 unidades del Eclipse Cross en 2018.

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Hoy estamos al volante del Mitsubishi Eclipse Cross. Se trata de un nuevo SUV o todocamino de tamaño medio que llega para rivalizar con superventas como el Nissan Qashqai, Hyundai Tucson, Seat Ateca o Kia Sportage, entre otros.

Para Mitsubishi, el Eclipse Cross es un modelo muy importante. Entre otras cosas porque será un SUV clave para pasar de las 11.000 unidades comercializadas en 2017 por la marca a las próximas 13.000 unidades estimadas para 2018.

Otra curiosidad del Eclipse Cross es que se trata del último modelo desarrollado por Mitsubishi, tal y como la hemos conocido hasta ahora, como firma japonesa independiente –de ahí el título de esta toma de contacto del último samurái-. A partir de ahora, los próximos modelos que lance la marca –los próximos ASX y Outlander- ya serán bajo el paraguas –plataformas y motores- de la alianza formada por Renault-Nissan-Mitsubishi.

Y si a eso añadimos que es el primer modelo que lanza Mitsubishi en los últimos seis años, tenemos los ingredientes necesarios para saber qué estamos ante un plato principal del menú de la marca.

Diseño atrevido

Una vez junto a él, podemos asegurar que es un coche que no pasa desapercibido por su estética vanguardista. Sobre todo en la parte trasera, con una línea de techo que desciende desde la mitad del vehículo; donde la luneta trasera está dividida por la mitad y donde los grupos ópticos traseros verticales tienen mucho protagonismo.

A todo ello hay que añadir que es un coche que cambia por completo su diseño dependiendo desde dónde se mire. Es decir, su estética es muy diferente si observamos su frontal o si optamos por la trasera. En este sentido, nos imaginamos que el coche tendrá defensores y detractores de la estética. Sin embargo, lo que nosotros tenemos claro y aplaudimos por ello es que –en un mundo donde cada vez los coches son más parecidos- el Eclipse Cross tiene personalidad propia.

Buena calidad de los acabados

Una vez dentro del vehículo, comprobamos que la calidad de los elementos que están a la vista es buena. Los plásticos tienen un buen tacto, los ajustes son buenos… Nada que objetar en este sentido.

Sí que es cierto que algunos elementos del coche –como por ejemplo los botones que encienden la calefacción de los asientos- son un tanto ‘retro’ pero, a cambio, tienes otras partes del vehículo como la pantalla táctil de gran tamaño –ocho pulgadas- que es una auténtica delicia por la situación y por sus dimensiones.

Continuando con el interior del vehículo llegamos al apartado de habitabilidad. Y aquí comprobamos que, delante, el coche es amplio. Dos adultos, incluso de gran envergadura viajarán con total confort, sin rozarse entre ellos o sin tocar con su cabeza en el techo.

Detrás es, quizás, donde pueden surgir algunas críticas. Es lo que tiene el diseño. Al apostar por ese techo más tendido, la altura libre entre la banqueta y el techo es algo más reducida que, por ejemplo, en un Seat Ateca, un rival muy cercano por precio y tamaño.

Con ello no queremos decir que detrás se viaja incómodo. No es eso. Entre otras cosas porque los asientos son cómodos y el túnel de transmisión es pequeño, teniendo en cuenta que hay versions 4x4. Pero sí hay que señalar que si los ocupantes traseros son altos y eliges el acabado más alto -Kaiteki- que incorpora el techo panorámico es probable que estos rocen con su cabeza en el techo.

Bien con cambio manual Una vez en marcha, el Eclipse Cross nos ha gustado, sobre todo, con la combinación formada por el motor 1.5 de 163 CV –el único disponible hasta la llegada de un diésel a finales de año-, asociado a tracción delantera (4x2) y cambio manual. Con esta conjunción de elementos –que además es de las más económicas de la gama- el Eclipse Cross se comporta bien.

El motor da la sensación de ser ágil y, si bien es verdad que no tienes unos bajos sobrecogedores, sí que se puede decir que es completamente progresivo. Empieza a empujar desde 2.000 revoluciones de forma constante y se puede estirar hasta casi las 6.000 vueltas.

Además, tampoco es excesivamente rumoroso y salvo algunos ruidos aerodinámicos, procedentes de los grandes espejos a alta velocidad, en líneas generales se puede decir que es notablemente confortable.

Esta orientación hacia el confort tiene su máxima expresión cuando se viaja en autopista. En esas condiciones el Eclipse Cross es un coche muy cómodo. Los asientos son ergonómicos, el habitáculo está razonablemente bien aislado.

A ello se suma que la conducción por ciudad también resulta cómoda. Tiene una posición de conducción notablemente elevada, y la maniobra de entrar y salir de él es también resulta muy sencilla…

Quizás donde el Eclipse Cross lo pasa algo peor es cuando sale de las carreteras amplias y pasa a zonas más viradas. Aquí es donde se aprecian más los balanceos de la carrocería, algo que por otra parte es lógico teniendo en cuenta su tamaño y que como decíamos anteriormente está destinado principalmente al confort de marcha.

¿Y con cambio automático y 4x4?

También lo hemos conducido y nos ha parecido algo más lento. La transmisión automática de ocho velocidades y convertidor de par no es tan instantánea como quisiéramos y la el sistema 4x4 añade más peso al conjunto.

A cambio, este Eclipse Cross ofrece la seguridad adicional de la tracción 4x4 y, también, un sobresaliente comportamiento fuera del asfalto. En este sentido, mención especial merece el sistema de tracción total 4x4 S-AWC, que incorpora diferentes modos (Auto, Grava y nieve) y que reparte el par del motor a cada uno de los ejes, dependiendo de la conducción y del estado del terreno.

Bien equipado

Cierra la lista de virtudes de este nuevo modelo un gran nivel de equipamiento. Desde el primer nivel -Challenge- el Eclipse Cross incorpora de serie llantas de 16 pulgadas, cristales traseros tintado, retrovisor interior fotosensible, ayuda al mantenimiento de carril, aviso de impacto por alcance, luces diurnas de led, climatizador, cámara de visión trasera, bluetooth, control de crucero…

Si se opta por el segundo acabado -Motion- hay que sumar llantas de 18 pulgadas, Apple Car Play y Android Auto, pantalla de ocho pulgadas táctil, Head Up Display, sensores de aparcamientos delanteros y traseros, climatizador bizona y arranque sin llave.

Por último, el acabado Kaiteki suma la mencionada tracción 4x4, techo panorámico, tapicería de cuero, faros bi-led y cámara de visión trasera 360 grados, entre otros.

Precios

El nuevo modelo está a la venta con un precio inicial de 26.300 euros. A esta cantidad hay que restar los diferentes descuentos que ofrece la marca –entre los que se incluye la financiación- que dejan el precio final en 21.800 euros para el 1.5  de 163 CV 4x2 manual Challenge.

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