"Hay que concienciar a la gente de lo importante que es donar los órganos"

  • Tras conocer de cerca la delicada situación por la que atraviesa una persona que necesita un trasplante, María José García decide crear esta nueva asociación de apoyo a familias y pacientes

La asociación de autoayuda Donar es vivir se presentó la semana pasada ante la concejal de Sanidad del Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, Rosario García Martín, con la intención de mostrar sus objetivos, darse a conocer y conseguir un apoyo de la institución básico para poder iniciar su labor, dirigida a dar ayuda a las personas trasplantadas y a sus familiares.

-¿Cuáles fueron las principales peticiones que realizaron a la concejal de Sanidad?

-Desde la asociación solicitamos una zona en el hospital más aislada para los internamientos de los pacientes trasplantados, ya que debido a su situación tienen un alto riesgo de contraer virus. En definitiva, atraer los resfriados de la gente que va a Urgencias, ya que en las personas trasplantadas hay un alto riesgo, y en esta sala es donde tienen que esperar estos pacientes. No estamos pidiendo tener privilegios, esto es una necesidad por el riesgo que existe. Además solicitamos que el médico cardiólogo visite a los pacientes en Urgencias, ya que es raro que baje a esta zona. Y también pretendemos iniciar talleres de manualidades para ayudar a distraer a las personas que están pasando por estos bajos momentos, por lo que queremos un espacio donde ejercer esta labor.

-¿Con qué ayudas cuentan para empezar a trabajar?

-Aún estamos a la espera de la tramitación definitiva para el funcionamiento legal de la asociación, pero la ayuda que tenemos es la que nos puede ofrecer el Ayuntamiento. Además, esperamos que las personas consideren la importancia de la actividad en forma de subvenciones.

-¿Cuántas personas ayudarán a hacer realidad esta iniciativa?

-En la junta directiva participarán personas trasplantadas y en espera que aportarán sus ideas para mejorar la situación de estos pacientes. Serán siete u ocho miembros y aunque cuesta empezar y buscar socios, estamos con los motores arrancados. Contarán con un psicólogo y un trabajador social, ya que las personas en diálisis necesitan más apoyo si cabe en esta situación.

-¿Cómo pretenden darse a conocer a la sociedad?

-En un principio trataremos de que se conozcan nuestras funciones, para ello nos publicitaremos a través de los medios locales, además de ofrecer charlas en los colegios para incitar a los jóvenes a llevar una vida saludable, daremos información a todas las personas sobre la importancia de donar, sobre todo en el hospital, y además algunos médicos colaborarán con nosotros ofreciendo conferencias para que se conozca la situación de las personas que esperan un órgano para vivir.

-¿Cómo surgió la idea de crear esta asociación de autoayuda?

-La idea me surgió a raíz de que a mi hijo le tuvieron que realizar un trasplante de corazón. Yo pertenezco a la asociación Trasdocar y a partir de ahí decidí crear este nuevo colectivo. Cuando a mi hijo de quince años le tuvieron que realizar la operación me sentí muy sola y desamparada, por eso quiero ayudar a las familias. Desde que le diagnosticaron el problema hasta que realizaron la operación pasaron ocho meses, aunque podemos sentirnos afortunados porque no tuvimos que esperar mucho en lista de espera.

-¿Cómo se vive la espera hasta que se efectúa el trasplante?

-Son momentos muy duros. Mi hijo no tuvo que esperar tanto, pero hay gente que aguarda durante meses, por eso debemos concienciar a las personas de la importancia de donar, porque se puede salvar la vida de muchas personas.

-¿Qué se le puede decir a las personas o a las familias de los donantes?

-Lo primero es agradecerles su solidaridad, porque con estos gestos se pueden salvar muchas vidas. La persona que necesita la donación y el donante en sí son dos polos muy opuestos, se trata de esperar a que alguien muera para recibir el órgano. Me cuesta asimilar la generosidad de los familiares que en momentos tan difíciles, como el fallecimiento de un ser querido, puedan sacar la fuerza solidaria para ayudar a otras personas. Es dura la espera, el trasplante y la sensación con la que te quedas. Recuerdo un caso en el que los familiares de una joven fallecida de 22 años donaron sus órganos, los cuales sirvieron para salvar la vida de once personas distintas. Estas situaciones son las que invitan a la reflexión y por eso es necesario ayudar a estas personas. Esto es una lotería, no sabemos qué puede pasar.

-¿Qué trato se le da hoy día en los hospitales a las personas en esta situación?

-Ahora, por la experiencia y lo que me cuentan, veo que se está prestando mucha atención en el cuidado de estos pacientes, sobre todo los que están en diálisis. De todos modos, me consta que de hace varios años a ahora la situación ha cambiado para mejor, pero aún hay mucho que hacer.

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