Bermúdez resalta la humildad y el amor que Jesús da a los hombres

  • El decimotercer pregonero de la Navidad alaba las virtudes de San José

Fernando Bermúdez de Castro fue el encargado de llevar a cabo el decimotercer pregón de Navidad en la capilla de María Auxiliadora del colegio salesiano San Juan Bosco. El acto tuvo lugar anoche y al mismo asistieron cerca de un centenar de personas, entre las que se encontraban el ex concejal Carlos Bermúdez de Castro y hermano del pregonero, y el edil Jesús Soler.

El pregonero recordó el pasaje de la Biblia en el que San José y María deciden trasladarse de Nazaret a Belén para empadronarse. Una vez allí, la Virgen ya en cinta da a luz a Jesús. Fernando Bermúdez destacó las virtudes de San José, del que dijo que era "justo, piadoso, servidor y cumplidor de la voluntad divina".

Resaltó la "sencillez" y la "humildad" con la que nació el hijo de Dios, porque éste "siente predilección por la gente humilde" y por eso, Jesús nació "entre pañales y en un pesebre y no entre sedas y en un trono".

"Nació por nosotros y para nosotros, sin exclusiones. Es el Mesías, el Salvador, la verdadera liberación del pecado", aseguró el pregonero de la Navidad de este año, que añadió que Jesús trae a los hombres "amor real y actual, con discreción, con gratuidad, con generosidad que desborda".

Fernando Bermúdez habló a los asistentes de la liturgia que supone cada año poner el Nacimiento en casa, felicitar la Navidad a los seres queridos y cantar villancicos "que son ovaciones" al hijo de Dios.

También resaltó la cantidad de tiempo que en estos días festivos, los padres aprovechan para estar con sus hijos, a los que guiar, "como la estrella de Oriente que llevan en sus corazones". La ilusión y el ajetreo que se vive en todos los hogares cuando llega la Nochebuena también tuvo un lugar destacado en el pregón.

Los asistentes al evento, organizado por la asociación del padres de alumnos del centro, disfrutaron también con los villancicos cantados por la Coral Polifónica Ciudad de La Línea. Por otro lado, ayer a las ocho menos cuarto, la iglesia de San Pío X albergó la segunda misa del triduo en honor de María Santísima de la Concepción, cotitular de la cofradía del Silencio. Hoy a las once será la tercera de las celebraciones eucarísticas, que terminará con el besamanos de la imagen de la Virgen.

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