La UE y Reino Unido se citan el lunes con Gibraltar como punto de fricción

  • El resultado de las elecciones británicas del 8 de junio, en las que el Partido Conservador de Theresa May perdió la mayoría absoluta, había puesto en entredicho el calendario previsto

El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, a la derecha, conversa con el antiguo líder eurófobo, Nigel Farage, en el centro, y con Syed Kamall. El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, a la derecha, conversa con el antiguo líder eurófobo, Nigel Farage, en el centro, y con Syed Kamall.

El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, a la derecha, conversa con el antiguo líder eurófobo, Nigel Farage, en el centro, y con Syed Kamall. / efe

La Unión Europea (UE) y el Gobierno británico confirmaron ayer por medio de un comunicado conjunto que comenzarán a negociar la salida de Reino Unido -y, por extensión, de Gibraltar- del club comunitario el próximo lunes 19 de junio, como estaba previsto antes de las elecciones británicas.

"El negociador jefe de la Comisión Europea, Michel Barnier, y el secretario de Estado (británico) para la Salida de la Unión Europea, David Davis, acordaron iniciar las negociaciones del artículo 50 el lunes, 19 de junio", declararon.

La UE se marca como prioridades los derechos de los ciudadanos y la factura de la salida.

El inicio de las negociaciones formales para la salida del Reino Unido y de Gibraltar de la Unión estaba fijado para ese día, pero el resultado de las elecciones británicas del 8 de junio, en las que el Partido Conservador perdió la mayoría absoluta, había puesto en entredicho el calendario previsto.

Sin embargo, tras los comicios, la UE apremió a Londres a cumplir con la fecha prevista. "Nosotros podemos abrir las negociaciones mañana a las 09.30 de la mañana. Esperamos una visita de Londres, esperamos no experimentar retrasos adicionales en la conclusión de las negociaciones", declaró al día siguiente de las elecciones el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

El pasado 29 de marzo la primera ministra británica, Theresa May, activó el artículo 50 de los Tratados de la UE, que contempla la salida de un Estado miembro de la Unión. Desde ese momento, empezó un plazo de dos años para que el Reino Unido sea considerado un Estado tercero (lo cual se produciría a finales de marzo de 2019), en el que las dos partes intentarán negociar un acuerdo sobre cómo será la salida.

La UE se ha marcado como prioridades los derechos de los ciudadanos o el acuerdo sobre la factura de la salida. En concreto, quiere procurar garantías recíprocas para preservar los derechos de los que gozan actualmente, como ciudadanos comunitarios, los británicos y demás europeos que residen a uno u otro lado del canal de la Mancha.

Asimismo, un reglamento financiero único debe asegurar que Londres respete sus obligaciones y compromisos con el presupuesto de la Unión. Por lo que respecta a Irlanda, la UE no quiere que se cree una frontera cerrada con la provincia británica de Irlanda del Norte para no perjudicar los acuerdos de paz en esa región.

El pasado mes de abril los líderes de la UE acordaron dejar fuera de las negociaciones del Brexit la situación gibraltareña y fijaron que, para que los futuros acuerdos puedan aplicarse a la Roca tras la salida, hará falta el visto bueno del Gobierno de España. En esta decisión contaron con el apoyo de la Eurocámara y de la propia Comisión Europea. "Una vez que Reino Unido deje la Unión, ningún acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido se podrá aplicar al territorio de Gibraltar sin el acuerdo entre España y Reino Unido", dicen exactamente las directrices redactadas por el presidente del Consejo, Donald Tusk.

Esto no quiere decir que el Gobierno británico vaya a rehusar a intentar que la postura sobre el peñón cambie durante las negociaciones.

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