29 M: Cuenta atrás para el Brexit

  • Theresa May anuncia que invocará el artículo 50 en nueve días

  • El abandono de Reino Unido se certificará en marzo de 2019

La salida de Reino Unido de la Unión Europea ya tiene fecha. El Gobierno británico anunció ayer que prevé activar el temido Brexit el próximo día 29 por lo que, si se cumplen los planes iniciales, el 29 de marzo de 2019 el panorama europeo habrá cambiado por completo, con solo 27 socios, y Reino Unido y todos sus territorios, Gibraltar incluido, se habrán desvinculado totalmente de la UE.

La primera ministra británica, Theresa May, comunicará el miércoles de la próxima semana a Bruselas y al Parlamento de Westminster que activa el decisivo artículo 50 del Tratado de Lisboa. Nueve meses después de que los británicos votasen en un referéndum a favor del Brexit, May iniciará el los dos años de negociaciones formales que terminarán con la salida del país del bloque comunitario.

Ese día, al término de la sesión semanal de preguntas a la primera ministra en la Cámara de los Comunes, May hará una declaración parlamentaria para informar de que ha enviado una carta al Consejo Europeo para comunicarle la decisión de su país de invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que estipula el mecanismo para la salida de un país comunitario. Con este paso, la premier cumplirá con el plazo que se había autoimpuesto de activar el Brexit antes de finales de marzo, al contar ya con la ley que autoriza este proceso, calificado por el Gobierno como el "más importante" para el país "en una generación".

Según fuentes de Downing Street, residencia oficial de May, el embajador del Reino Unido ante la UE, Tim Barrow, informó ayer a la oficina del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, de los planes de la líder conservadora para la próxima semana. Se espera que el Consejo Europeo responda a la notificación británica 48 horas después y que se convoque una cumbre extraordinaria con los 27 dentro de cuatro a seis meses.

Después de que Downing Street comunicase la fecha del Brexit, el ministro para la salida de la UE, David Davis, a cargo de las futuras negociaciones con la Unión, señaló en un comunicado que el Gobierno confía en entablar una relación "positiva" con los 27. "El pueblo del Reino Unido tomó la decisión histórica de salir de la UE. El próximo miércoles, el Gobierno cumplirá con esa decisión y empezará formalmente el proceso para activar el artículo 50", dijo.

"El Gobierno -añadió Davis- es claro sobre sus objetivos: un acuerdo que funcione para cada nación y región del Reino Unido y ciertamente para toda Europa. Una relación nueva, positiva entre el Reino Unido y nuestros amigos y aliados en la Unión Europea". De cara a la activación del artículo 50, la primera ministra visitará las distintas regiones británicas. En las negociaciones, Theresa May tendrá que buscar un equilibrio entre las exigencias de los 27 y las de las regiones británicas, como Escocia -que está a favor de la permanencia en el mercado único- o Irlanda del Norte -que pide mantener la frontera abierta con sus vecinos irlandeses del sur-. También tendrá que conciliar los intereses de Gibraltar, que reclama una frontera permeable que evite su aislamiento.

La notificación a Bruselas llegará meses después del referéndum europeo del pasado 23 de junio, cuando el 52% del electorado británico votó a favor del Brexit frente al 48% que respaldó la permanencia en el grupo comunitario.

El Gobierno británico divulgó la fecha del Brexit antes de que los 27 inicien esta semana las celebraciones del 60 aniversario del Tratado de Roma, fundacional del club europeo.

La primera ministra conservadora contaba desde el pasado jueves con la ley que le autoriza activar el artículo 50, después de que el Parlamento la aprobase el día 13 y que la reina Isabel II, jefa del Estado británico, la sancionase el día 16.

El Gobierno se vio obligado el pasado enero a tramitar esa pieza legislativa después de que el Tribunal Supremo, máxima instancia judicial británica, dictaminase que el artículo 50 sólo podía ser invocado con un permiso de los parlamentarios ya que fue una ley del Parlamento la que decidió la entrada del país en la UE.

A partir del día 29, quedan por delante dos años de intensas y difíciles negociaciones, en las que las dos partes tendrán que decidir los términos de la retirada británica.

En los próximos meses se presenta una tarea ingente para británicos y europeos, que deberán hablar de unas 21.000 regulaciones y leyes de la UE, informó la web Politico citando informaciones de comisiones del Parlamento Europeo. En los 500 días laborales que habrá hasta la salida del país del bloque, los negociadores tendrán que trabajar en 40 leyes cada día.

Especialmente complejo y controvertido es el tema de los derechos de los casi tres millones de trabajadores de otros países de la UE en Reino Unido, sobre los que Londres quiere negociar lo antes posible a cambio de garantías similares para los en torno a un millón de británicos que trabaja por su parte en otros países de la Europa continental.

Otro tema complicado es el económico: a Reino Unido se le podrían exigir 60.000 millones de dólares, según algunos expertos, entre otros en concepto de obligaciones de la UE asumidas también por Londres, según dijo recientemente el portavoz de la Comisión Schinas.

Difícil será también resolver la cuestión escocesa, después de que la primera ministra Nicola Sturgeon manifestara su intención de celebrar otro referéndum de independencia alegando el deseo de los escoceses de permanecer en la UE, algo que May ha rechazado categóricamente.

Está previsto que las negociaciones entre Bruselas y Londres concluyan antes del otoño (boreal) de 2018 para que haya tiempo de ratificar a tiempo el acuerdo. Por parte de la UE, deben dar su visto bueno el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo.

May presentará el acuerdo también al Parlamento británico, pero dijo que no se renegociará después de hacerlo. Si los diputados lo rechazaran, se produciría un Brexit desregulado que tendría graves consecuencias, según han alertado numerosos economistas.

Durante una visita a Gales, May señaló que quiere utilizar el Brexit para "reforzar y sostener" el país. "He dejado claro que al abandonar la Unión Europea trabajaré para conseguir un acuerdo que funcione para el conjunto de Reino Unido", dijo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios