El paseo de caballos aporta un bello toque andaluz a la jornada festiva

  • Medio centenar de jinetes, en el real

Herraduras sobre el real. El paseo de caballos adquirió ayer su máxima expresión en el real barreño. Tras la procesión de San Isidro, más de medio centenar de jinetes se desplazaron hasta el recinto ferial para cumplir con una de las citas más esperadas para este colectivo. Allí se encontraron con otro importante grupo que aguardaba la llegada de los participantes en el cortejo religioso.

Hombres vestidos de corto y mujeres con trajes de faralaes a lomos de bellos corceles, engalanados con borlones y cascabeles, dieron un toque más andaluz al recinto ferial, por donde pudieron pasear hasta las tres de la tarde. Cabe destacar también el amplio número de carretas tiradas por caballos, la mayor parte de ellas ocupadas por niños de corta edad junto a sus padres, que bajaron a la feria con el medio de transporte de antaño.

El paseo de caballos se llevó a cabo sin incidentes, con mucho orden y respeto hacia quienes paseaban por la avenida 15 de mayo en busca de una caseta donde iniciar la fiesta.

En cuanto al ambiente, encontrar una mesa para almorzar en las casetas fue poco menos que una misión imposible en torno a las tres de la tarde. Ello supone una buena muestra de la afluencia de público al recinto, que prolongó su jornada de feria hasta tarde en un día netamente familiar culminada con viajes en las atracciones para los más pequeños. Ya por la noche, los jóvenes tomaron nuevamente el relevo hasta altas horas de la madrugada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios