Sánchez y Casares, una oreja en la primera de feria

  • El mejicano cuaja una buena faena al natural ante un noble animal·La novillada de El Cortijillo ofrece un buen juego en líneas generales con novillos interesantes· Hugo Iglesias y Paco Gallego se van de vacío

GANADERÍA: Se lidiaron ocho novillos de El Cortijillo, bien presentados, nobles y de buen juego en líneas generales. TOREROS: Juan Pablo Sánchez, de lila y oro, (ovación y oreja). Luis Miguel Casares, de verde botella y oro, (palmas y oreja). Hugo Iglesias, de blanco y plata con remates en negro (silencio y silencio). Paco Gallego, de nazareno y oro, (silencio y silencio) Incidencias: Plaza de toros de Las Palomas. Un cuarto de entrada en tarde agradable.

Una novillada con cuatro novilleros como la de ayer en Las Palomas debe anunciarse en los carteles como un espectáculo al que hay que acudir con una dosis de epidural. Tres horas y media de muchos pases y poco toreo. Tarde de aburrimiento y desesperanzas. Esta vez la culpa no hay que echársela a los novillos de El Cortijillo, la empresa Lozano envió una gran novillada, algunos novillos con gran nobleza y transmisión. Algunos se fueron con las orejas puestas, que frase más manida.

La ilusión de ser torero la puso un joven novillero mejicano llamado Juan Pablo Sánchez. Apunte este nombre porque ayer, a pesar de que está muy nuevo, toreó con temple al natural a un gran novillo de El Cortijillo, que tuvo clase. La vuelta al ruedo al animal no hubiera estado de más. Sánchez tiene condiciones y las demostró en una serie por el derecho que despertó del hastío a los aficionados. La plaza se entregó a mitad de faena y el mejicano correspondió con otra serie por el izquierdo con naturales largos y con empaque. El defecto fue que no le dio distancias al novillo, pero eso tiene arreglo. ¿Y saben por qué triunfó ayer? Porque está tieso y no quiere volver a su país con una mano por delante y otra por detrás como ha llegado a España. Tiene hambre de triunfo y la ambición que le faltó a algunos de los compañeros de ayer para querer ser torero.

Antes en su primero, otro gran novillo puro 'núñez', lo entendió desde el primer momento sin probaturas. Como dice Antoñete: "pronto y en la mano". Se puso a torear con pasajes bueno por el izquierdo, el pitón del toro. Cometió el defecto de no darle distancia y ahogarle mucho. El de El Cortijillo era exigente. La espada le privó de cortar una oreja.

También paseó un trofeo también Luis Miguel Casares. Tiene valor y eso ya es importante. El primero de su lote terminó la faena protestando, antes Casares aprovechó alguna de las embestidas para dejar muletazos sueltos de buen trazo. El toro fue a menos y el torero se pasó de faena. El valenciano cortó la oreja del sexto al que toreó con clase por el derecho. Faena de menos a más a un novillo bravo y con transmisión. Por el izquierdo hacía el avión, el novillo claro.

Hugo Iglesias dejó detalles en su primero sobre todo toreando al natural con un novillo con genio pero del bueno. La pena es que sufrió muchos enganchones y la faena no tomó el vuelo del triunfo. El segundo de su lote fue el más complicado y estuvo voluntarioso.

El algecireño Paco Gallego se las vio en el cuarto con un novillo deslucido y que se quedaba corto en la embestida. En el último ya pesaba las tres horas y media de festejo. Gallego puso voluntad. La epidural no terminaba de hacer efecto.

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