Multitudinario homenaje a los mayores

  • El almuerzo de feria para la tercera edad reúne a 1.300 comensales en la caseta municipal. Las artistas de la copla Maite Moreno y Paqui Torres deleitan al público con una actuación memorable

Una de las citas más entrañables de la feria barreña. El almuerzo para la tercera edad congregó ayer a 1.300 comensales en la caseta municipal del real. Como todos los años, los pensionistas de la localidad fueron el eje central de la jornada del miércoles, día en que el Ayuntamiento homenajea al colectivo que mantiene las raíces de la localidad.

Poco a poco, a partir de la una y media, las mesas del pabellón se fueron llenando de personas que, ataviadas con sus mejores galas, quisieron disfrutar de un rato de feria. Para muchos, el almuerzo municipal es la única oportunidad para pasar un rato en el real y de reencontrarse con amistades de toda la vida, de cuando en Los Barrios la gente se conocía por su nombre de pila o apodo.

Los jóvenes de la banda municipal de música abrieron el acto con la interpretación de varios pasodobles, entre ellos el de la localidad, al que Isidro Gómez pusiera letra con gran éxito hace ya más de 20 años. Mientras tanto, los camareros se afanaban en que no faltara de nada en las numerosas mesas instaladas. Como todos los años, la corte juvenil e infantil acudieron a la cita. Las cortes conversaron animadamente con los asistentes

El alcalde, Alonso Rojas, se dirigió a los presentes para saludar a los mayores y, en este caso, para despedirse ante su próximo relevo al frente del municipio. El regidor manifestó que el almuerzo de mayores es el acto más emotivo de cuantos se celebran y deseó salud y muchas ferias más a los comensales.

El momento más esperado por los mayores llegó en torno a las tres de la tarde, cuando la artista algecireña Maite Moreno subió al escenario. La coplista, conocida gracias al programa de televisión Se llama copla, encandiló al público con su potente voz, al igual que su compañera de aventura televisiva, la cordobesa Paqui Torres. Ambas estrellas de la canción arrancaron a muchos de sus asientos para bailar al son de canciones de siempre.

El menú, compuesto por entrantes, mariscos, carne al horno y un postre fue coronado con dos obsequios para cada asistente: un cenicero y un cucharón labrados en madera. También se repartieron entradas para la novillada del viernes en La Montera. El regalo gustó mucho entre los comensales, quienes agradecieron el detalle y guardarán sendos presentes como recuerdo de un rato más que agradable entre amistades.

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